La magia de la península de Yucatán no termina con sus playas. En el corazón de la selva, los cenotes son puntos donde la geología y el misticismo convergen. Son un espectáculo natural con una carga cultural innegable, y alrededor de ellos han surgido leyendas y rituales milenarios. A solo siete kilómetros del Pueblo Mágico de Valladolid, Cenote Suytun es un negocio operado por una familia local que no se conforma con ofrecer espacios de enorme belleza, sino que va un paso más allá y se convierte en el escenario de paseos nocturnos, recorridos guiados y ceremonias mayas el día de tu boda.


Dos cenotes en la selva maya
En realidad, esta propiedad a las afueras de Valladolid alberga cuatro cenotes, dos de los cuales están abiertos al público: el cenote Suytun y el cenote Káapeh. El primero es quizá el más famoso y con la atmósfera más mística. Se trata de un cenote joven de forma circular resguardado bajo una bóveda natural con una abertura por la que se filtra la luz solar. Para acceder, hay que descender por un túnel con escaleras hasta llegar a una plataforma que se abre paso sobre el agua. Por su parte, el cenote Kaapeh es un cenote semiabierto, donde se puede nadar y admirar la escultura de Kukulkán tallada a mano por artesanos de la región.

Estos cenotes están abiertos al público todo el año, ya sea que te hospedes en las cabañas dentro del complejo, o que adquieras un Day Pass para disfrutar de las instalaciones. Hay distintos tipos de pase. El más sencillo incluye la entrada a los cenotes, pero también es posible incluir comidas en el buffet y el acceso a la piscina. También ofrecen la Ruta del Alux, un recorrido de aproximadamente 70 minutos en el que un guía especializado te contará más sobre la historia, la naturaleza y las tradiciones locales. El tour termina con una visita al Alux de Suytun, una figura rodeada de leyendas. Cabe mencionar que es importante mantener una actitud respetuosa hacia esta figura y valorar su relevancia cultural.

Bodas mayas: un ritual ancestral
Lejos de ser una mera atracción turística, las ceremonias mayas que se celebran en el cenote Suytun son una práctica ancestral llevada a cabo por mayas que han heredado estas tradiciones de generación en generación. Si bien el concepto de matrimonio que tenemos ahora no existía como tal en la cultura maya, sí había un ritual de unión espiritual y comunitaria donde los asistentes eran testigos del compromiso de una pareja. Hoy en día, el ritual se conserva y se basa en la conexión con la naturaleza, con ofrendas para la Madre Tierra y la bendición de los elementos sagrados. Aquí, la tierra representa el sustento y la fertilidad, el agua simboliza la purificación y la renovación, el aire es la energía vital que da vida, y el fuego evoca la transformación y la fuerza.

Recorrer la selva y visitar el cenote de noche
Además de las bodas mayas, los recorridos nocturnos por la selva rumbo al cenote son uno de los mayores atractivos de Cenote Suytun. Hay dos formas de vivir esta experiencia: por persona —unirte a los grupos que se organizan cada determinado tiempo— o contratar un grupo privado —de 15 a 30 personas— en cualquier fecha del año. El recorrido es una experiencia llena de misticismo y aventura para conectar con la naturaleza de una forma realmente única.

