Tomar café en la cama en un hotelito de piedra rodeado de neblina en las montañas de Puebla: es todo lo que le pido al otoño 

Los colores y la atmósfera del otoño tienen un encanto particular en el campo. Las mañanas lentas son una experiencia distinta cuando afuera la niebla borra la prisa, y la cama se siente el doble de reconfortante cuando el clima está fresco. Así pues, hay sitios que tienen mucha gracia todo el año, pero que en los meses de octubre, noviembre e inicios de diciembre están en su mejor momento. En el verano, el Pueblo Mágico de Tlatlauquitepec, Puebla es famoso por sus cascadas y deportes extremos en la montaña, pero en otoño, aunque todavía se pueden realizar muchas actividades de ecoturismo, el plan ideal es hospedarse en Casa Xá’a, un hotelito boutique con balcones con vistas al Cerro Cabezón y una atmósfera íntima y romántica para una escapada en pareja o a solas a 4 horas de la CDMX.

hombre sentado en la cama tomando café
Foto: Casa XAA
fachada hotel casa aaa
Foto: Casa XAA

12 habitaciones llenas de luz natural

Casa Xá’a destaca por su atmósfera íntima, la cual deriva en buena medida del tamaño del hotel. Con solo 12 habitaciones, este hospedaje boutique garantiza privacidad y una atención personalizada. Todas las habitaciones son diferentes, pero varias ofrecen balcones con vistas al Cerro Cabezón, así como muros de piedra y pisos de madera que mantienen un ambiente cálido aunque afuera baje la temperatura. Y es que lejos de los hoteles con cuartos chiquititos en las ciudades, en estos pueblos es posible disfrutar de espacios amplios y bien iluminados, que te invitan a salir a explorar sin sentir que necesitas apresurarte demasiado. Ademas, Casa Xá’a es un hotel pet friendly, para que lleves a tu mejor amigo de vacaciones contigo.

mujer sentada en una cama viendo por la ventana a las montañas
Foto: Casa XAA
mujer con un perro en una habitación de hotel
Casa Xá’a es un hotel pet-friendly. Foto: Casa XAA
habitación de hotel con dos camas en la montaña
Foto: Casa XAA

Paseos por el ‘Jardín de la Sierra Poblana’

Con su colorido centro histórico y sus paisajes montañosos, el Pueblo Mágico de Tlatlauquitepec es conocido como el ‘Jardín de la Sierra Poblana’. Después de pasar toda la mañana en la cama, tomando café y admirando las vistas desde el balcón de Casa Xá’a, vale la pena salir a pasear. Te recomendamos empezar en el centro histórico, pues la Plaza de Armas sigue siendo sede del tianguis del pueblo, donde podrás encontrar artesanías, productos locales y platos típicos como tlacoyos, mole serrano y carnes ahumadas. La comunidad es famosa por sus vinos de frutas y el tradicional Yolipa, un licor de hierbas típico de la región.

gente cruzando un puente colgante
Foto: Casa XAA

Antes o después de comer, puedes pasear por las calles del pueblo para descubrir un poco más sobre su historia. Este territorio estuvo habitado por grupos olmecas, toltecas y chichimecas, hasta que los españoles se asentaron en la zona y fundaron el Convento Franciscano de Santa María de la Asunción en 1531, el cual todavía se puede visitar.

tlatlaquitepec
Tlatlauquitepec. Foto: Cortesía

Para quienes buscan aventura y conexión con la naturaleza, Tlatlauquitepec, es posible internarse en el Cerro Cabezón para practicar senderismo o ciclismo de montaña. Para ver las mejores vistas, puedes cruzar el puente tibetano de 150 metros de largo y 60 metros de alto en su punto más alto, o incluso lanzarte de una tirolesa que sobrevuela el bosque a lo largo de 300 metros. Por otro lado, aunque quizá el mejor momento para visitar la Cascada Puxtla sea durante la temporada de lluvias en el verano, su caída de agua de 85 metros de alto sigue siendo un espectáculo en el otoño, mientras que en la presa La Soledad puedes dar paseos en lancha, observar luciérnagas o hacer un poco de pesca deportiva.

pareja caminando hacia una cascada
Foto: Casa XAA