Nuestro país tiene destinos sorprendentes que muchas veces apostaríamos que no se encuentran aquí. Tal es el caso del Acueducto de Tepotzotlán, que se parece bastante al viaducto de Glenfinnan, ubicado en las Tierras Altas de Escocia, que se hizo famoso por su aparición en la película Harry Potter y la cámara secreta. El acueducto mexicano es una de las obras hidráulicas más importantes del Estado de México que data del siglo XVIII. Hoy es un sitio imperdible para caminar, andar en bicicleta, tomar fotografías y volar en un globo aerostático para admirar el paisaje.


El acueducto mexicano que parece sacado de las Tierras Altas de Escocia
El Acueducto de Tepotzotlán, también conocido como Arcos del Sitio o Arcos de Xalpa, es una de las obras hidráulicas más sorprendentes de nuestro país por su arquitectura. Se ubica en el Estado de México, a 50 minutos del Pueblo Mágico de Tepotzotlán y a dos horas de la CDMX. Sin embargo, pocos visitantes saben que este acueducto mexicano se localiza dentro del Parque Estatal Sierra de Tepotzotlán, un área natural protegida rodeada por bosques de encino y matorrales. Gracias a su ubicación en medio de la naturaleza, esta imponente estructura de piedra parece un paisaje escocés.

El Acueducto de Tepotzotlán, una obra hidráulica del siglo XVIII con 43 arcos de cantera
El acueducto Arcos del Sitio se construyó en el siglo XVIII por los jesuitas del antiguo Colegio de San Francisco Javier. Su función era conducir agua del río del Oro hacia la Hacienda de Xalapa. La construcción quedó inconclusa tras la expulsión de la Compañía de Jesús, hasta que Manuel Romero de Terreros, tercer conde de Regla y propietario de la hacienda, mandó terminar la obra en 1854. El acueducto tiene una longitud de 438 metros, 43 arcos de cantera distribuidos en cuatro niveles y una altura de 62 metros, convirtiéndose en uno de los acueductos más altos de Latinoamérica.

El acueducto que se recorre a pie y se admira desde un globo aerostático
En la actualidad, el Acueducto de Tepotzotlán es uno de los sitios más visitados de la zona, especialmente por quienes llegan al Pueblo Mágico. Aquí vale la pena recorrer los senderos alrededor de los arcos para admirar su construcción. La zona también cuenta con espacios para pasear en bicicleta y hacer picnics en medio de la naturaleza. Alrededor del parque también hay tirolesas, puentes colgantes, circuitos de aventura y otras actividades. Sin embargo, una de las experiencias más especiales es sobrevolar el acueducto a bordo de un globo aerostático. Los paseos son cortos y se realizan con ascenso controlado, ofreciendo una vista única del acueducto y del paisaje que la rodea, especialmente al atardecer.


