El tequila es parte de la identidad mexicana. No es solo referente a nivel internacional: es el destilado más consumido en México. Hoy en día, esta bebida tiene Denominación de Origen, lo cual quiere decir que solo se puede producir en Jalisco y partes de Nayarit, Michoacán, Guanajuato y Tamaulipas. Pero hay un destino que los amantes de esta bebida y de los viajes hedonistas no se pueden sacar de la cabeza: el Pueblo Mágico de Tequila en Jalisco. Sobra decir que la identidad del lugar está fuertemente ligada al destilado. Pero aunque hay montones de actividades y lugares para conocer mejor su historia y procesos, visitar Casa Sauza y vivir las experiencias que ofrecen es parada obligatoria.


Casa Sauza: el lugar donde se le puso nombre al tequila
Existen varias teorías sobre el origen del mezcal. Por un lado, se sabe que su historia se remonta a la época prehispánica, pues incluso el nombre viene del náhuatl mexcalli —metl, maguey, y izcalli, cocido—. Con la llegada de los españoles, se introdujeron las técnicas de destilación en alambiques, que es la que deriva en la bebida que conocemos hoy. Sin embargo, durante varios siglos, no existió un término para diferenciar el tequila de otros mezcales. Fue don Cenobio Sauza, fundador de Casa Sauza en 1873, quien comenzó a llamarle así específicamente al mezcal producido en Tequila —donde se encontraba su hacienda— con agave azul. La Denominación de Origen llegaría más de cien años después, en 1977, pero nada de eso hubiera sido posible sin el trabajo de los Sauza.

Una de las destilerías más antiguas de Tequila
Don Cenobio Sauza fundó Casa Sauza hace más de 150 años. Sin embargo, podría argumentarse que la destilería tiene mucha más historia,. Y es que en 1873, don Cenobio compró la destilería La Antigua Cruz, que era una de las destilerías más antiguas de Tequila, y 15 años después la rebautizó como La Perseverancia. Fue ahí donde nació Casa Sauza, la cual estaría presente en algunos de los momentos más importantes de la historia del tequila. Por ejemplo, fueron los primeros en exportar este destilado a Estados Unidos, que hoy es el principal consumidor de tequila del mundo.


Qué experiencias ofrece Casa Sauza
Si visitas Tequila, asegúrate de hacer espacio en el itinerario para vivir alguna de las experiencias de Casa Sauza. En primer lugar, hay cuatro tours distintos, de una, dos, tres y cuatro horas. Dependiendo del que elijas, podrás visitar la bodega de maduración, la destilería, la casona de ‘La Quinta Sauza’, pasear en en tranvía por los campos de agave, y ver el proceso artesanal y automatizado. Hay actividades más interactivas, como plantar tu propio agave, catas guiadas y aprender a preparar un cantarito.


Independientemente de si decides vivir alguna de las experiencias de Casa Sauza, vale la pena quedarse a comer en el restaurante La Cueva de Don Cenobio, dentro de la Quinta Sauza. Su propuesta de cocina mexicana busca mantener los procesos de la cocina tradicional, pero con un enfoque vanguardista. Por supuesto, todo el menú está diseñado para acompañarse con Tequila Hornitos —el tequila de Casa Sauza—
