La fuente de la Diana Cazadora sobre Paseo de la Reforma es una de las postales más famosas de la CDMX. Sin embargo, lo que no todo el mundo sabe es que el molde que se utilizó para fundir la escultura al centro de la fuente sirvió para crear dos obras idénticas. Y más aún: la que tenemos en la capital no fue la primera. La original tiene una historia todavía más interesante, y hoy por hoy esta primera escultura de la Diana Cazadora se encuentra en el pueblo de Ixmiquilpan en Hidalgo, famoso por sus aguas termales y su barbacoa.


El escándalo de la Diana Cazadora y la Liga de la Decencia
A inicios de la década de 1940, el artista Juan Olaguíbel fue encomendado para diseñar la figura de la diosa griega Artemisa —a quien los romanos se referían como Diana, la cazadora— para adornar la fuente que adornaría una de las glorietas de Paseo de la Reforma. De hecho, en un primer momento la escultura tuvo otro nombre: La flechadora de las estrellas del Norte. Sin embargo, la mitología no la eximió de la mirada de desaprobación de los sectores más conservadores de la sociedad mexicana. Al poco tiempo de su inauguración en 1942, la ‘Liga de la Decencia’ inició una serie de protestas para exigir que se vistiera a la Diana. Olaguíbel no tuvo más remedio que ceder, aunque solo fijó las prendas con tres soldaduras con la esperanza de poder retirarlas en el futuro.

Cómo llegó la Diana Cazadora a Ixmiquilpan, Hidalgo
Los deseos del artista —acompañadas de sus peticiones constantes al gobierno capitalino— no fueron en vano. Finalmente, en aras de los Juegos Olímpicos del 68, iniciaron las labores de restauración de la fuente, dañada en el terremoto de 1957. Después de 25 años, el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Alfonso Corona del Rosal, concedió el permiso para que Olaguíbel retirara las prendas que cubrían su obra. Sin embargo, al quitar la ropa soldada, la escultura volvió a dañarse. Fue entonces cuando se tomó la decisión de fundir otra escultura utilizando el molde original. Mientras tanto, el alcalde Corona del Rosal compró la primera escultura y la envió a Ixmiquilpan en Hidalgo, su tierra natal. Hasta el día de hoy, la Diana Cazadora original se encuentra en el centro del pueblo.

Ixmiquilpan, Hidalgo: el pueblo de aguas termales
A tres horas de la CDMX y hora y media de Pachuca, el pueblo de Ixmiquilpan en Hidalgo no es famoso por ser hogar de la Diana Cazadora original, sino por sus aguas termales, sus grutas y su cocina tradicional otomí. Si visitas el pueblo, vale la pena pasear por el centro histórico y conocer el templo y ex convento de San Miguel Arcángel. El edificio parece casi una fortaleza, y en el interior resguarda murales pintados por artistas otomíes durante el periodo de la conquista. También está el Museo de la Cultura Hñahñú, el cual ahonda en la religión, cosmovisión, relación con el medio ambiente, costumbres y artesanías de este pueblo. El museo también tiene un jardín etnobotánico que vale la pena recorrer.


Por supuesto, la estrella de Ixmiquilpan, Hidalgo son los balnearios. Alrededor del pueblo hay un puñado de ellos, muchos con un ambiente tranquilo y familiar, y algunos incluso con hospedaje para pasar la noche. Y si estás dispuesto a manejar una hora más, puedes llegar a las famosas Grutas de Tolantongo.

