En el Valle de Apan, en el pequeño municipio de Almoloya, Hidalgo, está una de las locaciones cinematográficas más legendarias de México y muy pocos viajeros la conocen: la Hacienda Santiago Tetlapáyac, con más de cuatro siglos de historia. A simple vista es una hacienda pulquera más de las muchas que hay en la zona, pero detrás de sus muros se filmaron escenas que cambiaron el cine mexicano y películas que vieron millones en todo el mundo. Estuvo Sergei Eisenstein, estuvo Hollywood, y ahí se crearon también las telenovelas más vistas de la historia mexicana. Lo más sorprendente es que está a solo 2 horas en coche desde la CDMX.

El primero en descubrirla fue el cineasta soviético Sergei Eisenstein
Entre mayo y agosto de 1931, Eisenstein filmó ahí el episodio ‘Maguey’ de su película inconclusa ‘¡Que viva México!’, una historia sobre los hacendados porfirianos y los peones pulqueros. Eisenstein quedó obsesionado con Tetlapáyac: el paisaje de magueyes infinitos, la arquitectura virreinal y la atmósfera que retrataba el porfiriato eran perfectos para su visión cinematográfica. La cinta nunca se terminó por presiones políticas en la Unión Soviética, pero las imágenes filmadas ahí siguen siendo material de estudio en escuelas de cine de todo el mundo. Hoy es la postal más reproducida del México pulquero.

La Máscara del Zorro en Apan, Hidalgo
En 1998, Hollywood llegó a Tetlapáyac para filmar parte de ‘La máscara del Zorro’, la película protagonizada por Antonio Banderas, Catherine Zeta-Jones y Anthony Hopkins que recaudó más de 250 millones de dólares en todo el mundo. La capilla del siglo XVII, los corredores de arcos coloniales y el patio central fueron el escenario perfecto para recrear la California española del siglo XIX. Antes ya había sido locación de Pedro Páramo (1967) y después llegaron telenovelas tan icónicas como ‘Amor Real’ y ‘Soy tu Dueña’, que la convirtieron en una de las locaciones más reconocibles del melodrama mexicano. Si has visto cualquiera de esas producciones, ya conoces Tetlapáyac sin saberlo.

Qué hay adentro de la hacienda
La hacienda perteneció originalmente a clérigos franciscanos desde 1600, después funcionó como convento, y finalmente pasó a manos privadas como hacienda pulquera de la familia Saldívar. Hoy conserva una capilla del siglo XVII dedicada al apóstol Santiago, en estilo barroco y ‘plagada de angelitos’ como describen los expertos, un imponente tinacal (donde se fermentaba el pulque) adaptado hoy como museo, y murales pintados en 1921 por Ernesto Icaza, conocido como ‘el charro pintor de charros’, que retratan escenas de las haciendas pulqueras del porfiriato. También cuenta con un teatro, un salón de fiestas, la antigua calpaneria (casa de los peones) y un jardín colonial.

Cómo llegar
Tetlapáyac está en el camino Apan-Ocotepec, en el municipio de Almoloya, Hidalgo, aproximadamente a 2 horas en auto desde la CDMX por la autopista México-Pachuca. Es importante saber que la hacienda es propiedad privada del señor Don Guadalupe López Calderón, así que el acceso al interior no es libre ni hay visitas turísticas regulares: para entrar tienes que ir a un evento específico, contratarla para una boda o filmación, o contactar al cuidador para coordinar una visita. Lo que sí puedes hacer es manejar hasta ahí, verla por fuera (el portón principal es impresionante), recorrer las antiguas haciendas pulqueras vecinas y comer en restaurantes como La Crema y Nata en Apan. Es escapada de medio día con mucha historia y poca gente.

