«Pensé que me decepcionaría, pero volveré siempre» es de las frases más repetidas por quienes han hecho la caminata hasta el jacuzzi natural del Parque Natural La Estanzuela, al sur de Monterrey, en pleno corazón de la Sierra Madre Oriental. Es uno de esos lugares que suena casi mítico en redes sociales, con esas fotos de personas nadando en una poza cristalina rodeada de rocas talladas por siglos de agua corriendo montaña abajo, y que uno piensa que estará sobreexplotado y lleno de turistas. Pero al llegar te das cuenta de que sigue siendo un lugar mágico y bien conservado, con un bosque de pinos y encinos que perfuma el aire, cascadas escondidas por todo el camino y un jacuzzi natural en la cima que es literalmente la recompensa por haberte animado a subir.

El recorrido de senderismo
El parque está a unos 30 minutos en coche desde el centro de Monterrey, dentro del polígono del Parque Nacional Cumbres de Monterrey. El recorrido completo hasta la cima y de regreso son casi 8 kilómetros de caminata, con un desnivel de más de 400 metros y una altitud máxima de 1,095 metros sobre el nivel del mar. El primer tramo es un andador adoquinado relativamente sencillo, que va acompañando al arroyo El Calabozo entre pinos, encinos y álamos. Después del andador viene el tramo más exigente: una pendiente pronunciada que sube por la montaña hasta la cascada principal y el famoso jacuzzi natural. Toma alrededor de 4 horas ida y vuelta con paradas para nadar y descansar, así que se recomienda arrancar antes de las 10 de la mañana para tener suficiente tiempo.

Las cascadas del camino
En el camino te vas encontrando varias cascadas con fosas naturales donde te puedes meter a refrescarte antes de llegar a la cima. La primera es La Escondida, a poco menos de 1 kilómetro de la entrada, una caída pequeña con una alberca natural cristalina rodeada de rocas y vegetación densa. Un poco más arriba está la Cascada El Cielo, la segunda más famosa después del jacuzzi de la cima, tan icónica que hasta tiene un sendero especial y un precio de acceso diferenciado. Todas las pozas del recorrido tienen agua súper helada durante todo el año por venir directamente del manantial de la montaña, así que meterse es un shock que refresca al instante después de haber caminado bajo el sol. Casi todos los visitantes se detienen a nadar en al menos dos o tres de ellas antes de llegar arriba.

El jacuzzi natural para ir en temporada de lluvias
La estrella del recorrido está en lo alto de la montaña: un jacuzzi natural formado por una fosa de piedra circular con agua cristalina que se llena constantemente por el manantial que brota justo ahí. La fosa tiene forma redondeada y está perfectamente esculpida por siglos de erosión, con capacidad para varias personas al mismo tiempo. El agua está entre los 19 y 28 grados dependiendo de la temporada, y desde ese punto de la montaña tienes vistas panorámicas espectaculares del valle de Monterrey y de la Sierra Madre Oriental. Es prácticamente la única alberca natural del país donde puedes flotar mirando el skyline de una ciudad como Monterrey desde la cima de una montaña. En temporada de lluvias el caudal es más impresionante, pero también más resbaloso, así que hay que ir con más cuidado.

Cómo llegar y recomendaciones
Se puede llegar en coche propio, taxi o servicios de transporte turístico. El horario es de martes a domingo de 7:00 a 17:30 horas, pero las cascadas cierran acceso a las 16:00, así que conviene ir temprano en la mañana. La entrada al sendero básico cuesta $40 pesos por persona, con descuento a adultos mayores, y el acceso al sendero especial de la Cascada El Cielo son $60 pesos adicionales. Es indispensable llevar zapatos con buen agarre, al menos un litro de agua por persona, snacks para el camino, traje de baño y toalla. En temporada de lluvias las rocas se ponen extremadamente resbalosas, así que si vas entre julio y septiembre hay que tener extra cuidado. Al regresar te encuentras puestos de café, chocolate caliente, galletas artesanales y artesanías locales para cerrar el día.

