En el Centro Histórico de la CDMX aún existen lugares capaces de hacerte viajar en el tiempo por su historia. Uno de ellos es la Dulcería de Celaya, considerada la más antigua de la capital. Abrió en 1874 en la entonces calle de Plateros, hoy conocida como 5 de Mayo, y desde entonces ha conquistado a generaciones de visitantes con sus tradicionales golosinas. Si todavía no la conoces, aquí te contamos cómo surgió y qué delicias puedes encontrar en este emblemático establecimiento.

Dulcería de Celaya: el local que ofrece dulces mexicanos desde 1874
La Dulcería de Celaya ocupa un pequeño local dentro de un edificio de origen colonial, ubicado en el número 39 de la calle 5 de Mayo, una de las vialidades más emblemáticas del Centro Histórico de la CDMX. Esta avenida, conocida antiguamente como calle de Plateros, fue transformada durante el porfiriato y se convirtió en un importante corredor comercial donde surgieron negocios icónicos como El Borceguí y Bar La Ópera, frecuentados por la élite de la época.

La dulcería más antigua de la CDMX conserva su esencia desde hace 150 años
La Dulcería de Celaya fue fundada en 1874 por los hermanos Alfredo y Luis Guízar de Arías. Su nombre surgió a raíz de un viaje a Celaya, Guanajuato, donde buscaban la mejor cajeta para venderla en la capital. Al principio comercializaban dulces típicos de distintas regiones de México, pero con el tiempo obtuvieron las recetas de varios dulces y comenzaron a elaborarlas ellos mismos. Desde entonces y hasta la fecha, la dulcería sigue conservando el encanto que la hizo famosa. Su fachada de estilo art nouveau, sus amplios ventanales de madera y cristal, sus vitrinas y sus pisos originales.

Dulcería de Celaya ofrece más de 150 dulces, entre ellos cocadas y chocolates
Visitar la dulcería más antigua de la CDMX es una experiencia que transporta a otra época. Sus vitrinas exhiben más de 150 dulces tradicionales provenientes de distintas regiones de México. Entre los favoritos de los clientes destacan las cocadas, el camote con fruta, el jamoncillo de nuez, los buñuelos, las cerezas cubiertas de chocolate, las aleluyas de pistola, el pastel envinado, las palanquetas, las lagrimitas y los dulces de leche. Además, durante la temporada también venden rosca de Reyes y pan de muerto.

