Creíamos que el rey del quesillo era Oaxaca, pero le acaban de quitar el puesto y el nuevo campeón está en Chiapas. Se trata de Pijijiapan, un pequeño pueblo poco conocido de la costa chiapaneca que acaba de romper el Récord Guinness con la bola de quesillo más grande del mundo y poner su tradición quesera en el mapa internacional. Aquí, la producción de quesos y lácteos forma parte de la identidad del municipio, entre queserías familiares, grandes productores y recetas que aprovechan la leche de la región. Pero este rincón de Chiapas no solo vive del queso: entre sus paisajes hay playas, manglares, esteros y zonas naturales que hacen que la visita tenga mucho más que ofrecer además de su enorme bola de queso.


Pijijiapan, el pueblo chiapaneco con una gran tradición quesera
Antes que nada, su nombre es bastante curioso: Pijijiapan proviene del náhuatl y hace referencia a los pijijes, un pato silvestre característico de la región. Ahora sí, hablemos de su tradición quesera. Desde principios del siglo XX, la elaboración de quesos forma parte de la actividad productiva de la zona, donde se preparan distintas variedades de lácteos, entre ellas quesillo, queso tipo Cotija, queso crema, panela y queso de sal. En 2023, el municipio ya había conseguido el Récord Guinness con una bola de quesillo de más de 558 kilos, pero un año después, en 2024, Reyes Etla, Oaxaca les quitó el reconocimiento al superar la marca con una pieza de 636.2 kilos.


Una enorme bola de quesillo de 1,611 kilos: el Récord Guinness de Pijijiapan
Sin embargo, Pijijiapan no se quedó de brazos cruzados y el pasado 29 de agosto de 2026 recuperó el título durante el ‘Reto del Récord Guinness de la Bola de Quesillo más Grande del Mundo’, esta vez con una pieza de 1,611 kilos. Para lograr la hazaña participaron familias productoras y ocho queserías de la región, que trabajaron en conjunto para elaborar y enrollar la enorme bola de queso de hebra. Por supuesto que, si visitas el pueblo, tienes que probar su famoso quesillo. Hay queserías artesanales donde puedes comprar distintas variedades y, en algunos casos, conocer de cerca el proceso de elaboración en rancherías y talleres lácteos de la zona.


Qué hacer en Pijijiapan: manglares, playas y vestigios prehispánicos
Pero ya decíamos que Pijijiapan es mucho más que queso. Buena parte de sus atractivos turísticos están relacionados con sus esteros, manglares y playas, comenzando por la Reserva de la Biosfera La Encrucijada, un ecosistema de humedales donde habitan cocodrilos, aves acuáticas y tortugas marinas. Aquí puedes hacer recorridos en lancha o kayak por los canales rodeados de manglar. También están sus playas poco desarrolladas, como Costa Azul, Palo Blanco y La Bocana, donde puedes caminar frente al Pacífico y disfrutar de un paisaje todavía muy tranquilo. Y para quienes disfrutan conocer la historia de los lugares, en la comunidad de El Triunfo hay vestigios arqueológicos con petroglifos prehispánicos. Así que probablemente Pijijiapan no estaba en tu radar, pero ahora ya sabes que este pequeño rincón tiene dos grandes razones para conocerlo: su enorme tradición quesera y una naturaleza que vale la pena descubrir.



