Cuando pensamos en un pueblo llamado San Miguel, lo primero que nos viene a la mente son las coloridas calles de San Miguel de Allende en Guanajuato, conocido por ser uno de los más premiados y visitados por turistas a nivel internacional. Sin embargo, existe un destino mucho más local que no solo es conocido como ‘el pueblo bonito de Jalisco’, sino que es mucho menos masivo y aún conserva tradiciones y turismo local. Se trata de San Miguel el Alto, el cual destaca por sus calles, iglesias y fachadas hechas completamente de cantera rosa y una gastronomía diversa y con gran riqueza cultural, en donde destacan las carnitas estilo jalisco y los dulces típicos de la región.


La cantera rosa en TODAS sus construcciones
Al caminar por su centro histórico notarás que un suave tono rosado protagoniza los edificios construidos entre calles empedradas. Esto se debe a que las construcciones coloniales, los portales con arcos, el kiosco del jardín principal, las fuentes, los obeliscos e incluso pequeños detalles de las fachadas de San Miguel el Alto están elaborados con la cantera rosa que se obtiene de la región. Durante tu visita, presta especial atención al Templo de San Miguel Arcángel, el cual tiene dos torres que se ven desde lo lejos. La cantera no solo está en la arquitectura, pues los artesanos la trabajan para hacer fuentes, columnas, macetones e incluso esculturas que venden en sus talleres. No olvides caminar por la Plaza General Ramón Corona, rodeada de arcos coloniales.

La ciudad que huele a carnitas, cajeta y dulces
Una de las principales formas de definir a San Miguel el Alto es su extraordinaria gastronomía, ya que entre sus platillos típicos destacan las carnitas estilo jalisco y los productos lácteos, al ser una región ganadera. Dos de los negocios más típicos para probar los tacos favoritos de los locales son Carnitas El Alteño o Casa Julián, que las sirven con tortillas recién hechas, salsa molcajeteada y mucho sabor. Si eres de los que adora las tortas ahogadas, entonces visita Tortas Cuco, que las prepara con costilla, chamorro o pierna. Si eres más de derivados de la leche, entonces prueba el queso, la crema, la mantequilla y la cajeta artesanal de la zona. El dulce típico de ahí se llama natillón, y es una especie de natilla espesa con piloncillo que suelen acompañar con cocadas, cacahuates y almendras confitados, entre otros dulces que venden en todo el centro dentro de cajitas para llevar.

Qué hacer en San Miguel el Alto
Además de comer y caminar, el plan perfecto incluye subir al Cerro de Cristo Rey, donde llegarás a un monumento en la cima donde tendrás la mejor vista de los altos de Jalisco. Si eres de naturaleza, entonces no olvides visitar la cascada El Salto del Gavilán, con más de 200 metros de altura que se ve espectacular en temporada de lluvias. Si prefieres un plan en el centro histórico de San Miguel, te recomendamos recorrer los talleres de artesanías de cantera y apoyar la economía local comprando algún recuerdo.

Cómo llegar y cuánto gastas
Este municipio está a 122 kilómetros saliendo de Guadalajara, por la autopista Guadalajara-Lagos de Moreno. Si vas en coche particular, tardarás alrededor de 1 hora y media y entre casolina y casetas gastarás alrededor de $1,200 pesos, dependiendo de tu auto. Si prefieres ir en autobús hay viajes regulares desde la central de Guadalajara con tarifas de entre $300 y $500 pesos y un trayecto menor a dos horas.

