Más allá de los gestos grandes y las experiencias opulentas, el lujo está en poder bajar el ritmo. Mirar hacia el interior, conectar con el entorno, abrazar el aquí y el ahora, sanar de adentro hacia afuera. Rosewood Mayakoba es más que un hotel de ultra lujo. Ubicado entre la arena blanca, el mar turquesa y los manglares de la Riviera Maya, la propiedad ofrece varios espacios y momentos para enraizar con la cultura y la naturaleza del destino. Al centro del complejo se encuentra la Sense, A Rosewood Spa, el corazón de una isla completa dedicada al bienestar con su propio cenote, temazcal, albercas, un jardín sensorial, gimnasio y hasta Wellness Suites diseñadas específicamente para promover el descanso y la renovación absoluta.


Una isla dedicada al bienestar
Llegar a tu habitación en bote, cenar bajo una enorme ceiba para conocer gente nueva, disfrutar de coctelería galardonada a nivel internacional y sacarle provecho al mar con una serie de actividades acuáticas como snorkel y velero: Rosewood Mayakoba es un destino en sí mismo. Pero entre toda la magia que ofrece, su propuesta de bienestar es una de sus cartas más fuertes. Y es que aunque el hotel destaca por sus albercas idílicas, su propuesta gastronómica y su club de playa, el centro del complejo lo ocupa una isla entera dedicada al bienestar. Aquí se encuentran el spa —Sense, A Rosewood Spa—, el gimnasio, las Wellness Suites y otros rincones escondidos dedicados a distintas experiencias sensoriales.


Los poderes curativos del agua
Dentro de Sense, A Rosewood Spa, un circuito de hidroterapia completo recibe de brazos a los huéspedes antes de sus tratamientos. Sauna, vapor, ducha de presión, alberca fría y caliente en el interior, y una alberca con hidromasaje inmersa en la selva. De hecho, si te hospedas en una de las ocho Wellness Suites en la isla del spa, tendrás acceso a estas áreas sin necesidad de reservar un tratamiento.

Experiencias de bienestar de día y de noche
Detrás de estos espacios, hay un menú extenso y variado de experiencias holísticas que combinan prácticas contemporáneas con conocimientos ancestrales. Para empezar, el spa de Rosewood Mayakoba cuenta con un menú de tratamientos inspirados en la medicina herbal de los mayas. Algunos se llevan a cabo de inicio a fin en las cabinas de tratamiento, mientras que otras empiezan en el jardín sensorial Kuxtal, dejando que las plantas guíen la experiencia. También hay rituales de purificación en el cenote y el temazcal, así como consultas con un chamán maya. Si buscas una experiencia distinta y un poco más dinámica, las sesiones de handpan no solo te envuelven en los sonidos de este instrumento musical, sino que te invita a aprender a tocarlo de manera intuitiva, pero con la guía de un maestro percusionista.


Recientemente, Senses, A Rosewood Spa Mayakoba lanzó una serie de experiencias nocturnas llamada Akbal Series. En estas, la noche se convierte en un espacio de conexión a través de distintos momentos. La oscuridad, el fuego, los ciclos lunares y el silencio: todo se conjuga para promover un estado de relajación distinto al del día. Una de ellas consiste en una experiencia alrededor de una fogata, un encuentro comunitario inspirado en la memoria ancestral que combina el movimiento, el ritmo y la convivencia. Por su parte, también hay una sesión de temazcal dirigida a mujeres durante la luna nueva. Las noches de luna llena, hay experiencias de temazcal y ceremonias de cacao con música en vivo.

Las Wellness Suites de Rosewood Mayakoba
El hotel cuenta con suites, habitaciones y residencias con distintas características, pero las Wellness Suites son una experiencia aparte. En primer lugar, son enormes, con amenidades repartidas en dos pisos: sala, comedor, baño y una pequeña piscina privada en la planta baja, y una habitación con balcón y enormes ventanales, baño con tina y un patio con ducha al aire libre en la planta alta. Quizá lo más especial es el patio, pues cuenta con un área de meditación con una fuente para relajarse con el sonido del agua a cualquier hora del día.


