Casas tradicionales en el casco antiguo donde se comen tacos envenenados deliciosos que no envenenan de verdad

En México hay ciudades cuya historia se reconoce a través de sus calles, edificios y gastronomía. Tal es el caso de Zacatecas, una ciudad colonial famosa por su pasado minero, sus construcciones de cantera rosa y sus tacos envenenados, un antojito tradicional con 80 años de historia. Pero, ¿sabes de dónde viene el peculiar nombre de este platillo y por qué es imperdible probarlo? En Food & Pleasure te contamos un poco de la historia detrás de este antojito mexicano preparado con tortilla de maíz, frijoles y papas con chorizo.   

fachada del Teatro Fernando Calderón, en el centro de Zacatecas
En 1993, Zacatecas fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Foto: Roberto Galan / Shutterstock.com
Calle empedrada del centro histórico de Zacatecas, con fachadas amarillas y blancas, balcones de hierro y un local de pizza y pasta, con charcos en el piso.
Foto: Alex Borderline

¿Por qué se llaman tacos envenenados en Zacatecas?

Los tacos envenenados son uno de los antojitos más representativos de Zacatecas, junto con las enchiladas zacatecanas, el asado de boda y la birria de borrego. Con más de 80 años de historia, se distinguen por su tamaño generoso y su sabor intenso. Pero, ¿de dónde proviene su peculiar nombre? Una de las historias apunta a Don Lauro, quien comenzó a venderlos cerca de la estación de ferrocarril. Según esta versión, cuando sus clientes, encantados con el sabor, le preguntaban cuál era el ingrediente secreto de la receta, él respondía en tono de broma que era veneno.

tacos dorados en un plato colocados junto a un tazón de salsa verde
Los tacos envenenados con unos tacos dorados rellenos de frijol y papa con chorizo. Foto: Shutterstock

La segunda versión sobre el origen de los tacos envenenados tiene un tono más inquietante. Según un relato popular, este antojito zacatecano surgió durante el auge minero, cuando los trabajadores llevaban tacos para comer durante sus jornadas. La historia cuenta que, al manipularlos con las manos cubiertas de polvo y residuos de las minas, los alimentos podían contaminarse y provocar malestares estomacales. De ahí, según esta leyenda, habría surgido el nombre de ‘tacos envenenados’. 

tacos de papa con chorizo sobre un plato de barro
Hay dos relatos sobre el surgimiento de los tacos envenenados: en las mimas y en la calle. Foto: Shutterstock

De tamaño generoso y su sabor intenso: así son los tacos envenenados 

Los tacos envenenados de Zacatecas destacan por su tamaño y por ser un antojito bastante sustancioso. Se preparan con una tortilla de maíz grande, rellena de frijoles refritos, papas con chorizo y queso fresco; algunas versiones también incorporan bistec. Después, se doblan y se fríen en aceite o manteca hasta que adquieren una textura dorada y crujiente, similar a los tacos dorados. Para acompañarlos, no faltan los chiles serranos toreados y la salsa al gusto.

tacos dorados acompañados de salsas, cebolla y limones
Foto: Shutterstock

Un recorrido por el casco antiguo de Zacatecas 

El casco antiguo de Zacatecas es un buen punto de partida para descubrir la historia y la gastronomía de la ciudad, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1993. Conocida también como la ‘Ciudad Rosa de México’, conserva construcciones de cantera rosa que reflejan su pasado colonial y minero. Durante el recorrido, puedes visitar la Catedral Basílica de Zacatecas, la Plaza de Armas, el Teatro Fernando Calderón y el Museo Rafael Coronel. También vale la pena conocer la Mina El Edén, subir al Cerro de la Bufa y disfrutar de las vistas desde el teleférico. Entre calles históricas y edificios centenarios, la visita es una oportunidad para descubrir uno de los antojitos más representativos de la región.

fachada barroca de la  Catedral Basílica de Zacatecas
La Catedral Basílica de Zacatecas es una joya del arte barroco que se construyó en 1731. Foto: Shutterstock