Las mansiones porfiristas de las colonias céntricas de la ciudad siempre son un deleite para el ojo arquitectónico. No sólo nos encontramos frente a estructuras enormes y sumamente lujosas, sino que encima poseen un nivel de detalle que es raro —si no imposible— encontrar en construcciones actuales. Así, darnos un paseo por las colonias San Rafael, Tabacalera o Condesa nos asegura un tour arquitectónico inigualable en la ciudad. Una de las casonas más icónicas entre las consideradas edificaciones porfiristas y que resguarda un acervo histórico crucial para el país es la Casa Torreblanca, ubicada en la colonia Roma Norte. La historia arquitectónica de esta mansión es cautivadora, y aquí te dejamos los detalles.

Una residencia histórica
La casa Torreblanca fue construida en 1922 por el ingeniero Manuel Luis Stampa. La construcción se realizó bajo la orden del entonces secretario particular de la presidencia, Fernando Torreblanca, quien sirvió durante los periodos de Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Emilio Portes Gil. La casa se construyó para la vivienda de Torreblanca y su esposa, Hortensia Elías Calles de Torreblanca, hija del presidente Elías Calles. La propiedad se edificó en la calle Guadalajara 104, en lo que era la colonia Condesa y hoy forma parte de la colonia Roma Norte.


En este momento, la colonia Condesa se encontraba en plena construcción. El Hipódromo de la Condesa, inaugurado en 1910 por Porfirio Díaz, cayó en popularidad debido a la Revolución, lo que llevó al gobierno a considerar una replanificación del espacio. El hipódromo cerró oficialmente en 1925; sin embargo, la construcción de colonias a su alrededor y en su terreno comenzó a concretarse unos años antes. Así, la casa Torreblanca fue construida frente al Parque España, inaugurado en 1921 y que había sido anteriormente la entrada al hipódromo.

La casa medieval
El estilo ecléctico de la casa fue parte de su encanto desde el inicio, y fue considerada una de las últimas piezas arquitectónicas porfiristas por su estilo afrancesado. Aparte de ser completamente blanca, tiene cuatro torreones almenados en la parte superior. Debido a ello, a Torreblanca también se le conoce como “la casa medieval”, pues podría pertenecer a la arquitectura neogótica medievalista. La fachada también presenta motivos decorativos en los frisos y las cornisas, y en la puerta cuenta con una escalinata de granito blanco y un arco de medio punto, así como farolas de alabastro. Las ventanas están decoradas con vitrales de escenas medievales y, en el interior, todo el mobiliario y la decoración datan de los años 20, con acabados de madera detallados.


Archivo Plutcarco Elías Calles
Fernando Torreblanca falleció en 1980 y en 1986, Hortensia Elías Calles de Torreblanca entregó la casa al país, junto con un gran acervo de documentos, videos, fotografías y cartas de su esposo y su padre para su resguardo. Gracias a ella, se creó el Fideicomiso Archivos Plutarco Elías Calles y Fernando Torreblanca, un acervo que traza un mapa museográfico de la vida política mexicana de los años 20 hacia el presente. El interior de la casa Torreblanca funciona hoy en día como sede del archivo. El exterior, donde se encuentra el jardín que rodea la casa, se utiliza como espacio para eventos culturales y sociales. La fachada también ha aparecido en la filmografía mexicana a lo largo de los años, en particular en la película Arráncame la Vida (2009).

