Una enorme mansión yace abandonada a las orillas del Lago de Chapala. Y aun en ruinas, luce impresionante. Se trata de la Hacienda La Bella Cristina, el antiguo refugio vacacional favorito de Porfirio Díaz en Jalisco. Construida en 1907 y con una elegante arquitectura francesa fácilmente podría pasar por un escenario de Orgullo y Prejuicio. Se encuentra en la localidad de Maltaraña, municipio de Jamay, a una hora y media de Guadalajara. Hoy es uno de los tesoros arquitectónicos más fascinantes y melancólicos de Jalisco, y casi un milagro que siga en pie. Aunque está completamente abandonada, todavía se puede visitar e imaginar cómo era la vida ahí hace más de 100 años.



La historia de la Hacienda Bella Cristina
Antes de conocerse como Hacienda La Bella Cristina, la propiedad llevaba el nombre de Villa Cristina. Fue mandada a construir en 1907 por el empresario mexicano Joaquín Cuesta Gallardo, amigo íntimo del general Porfirio Díaz, quien incluso fue padrino de sus hijos. El nombre era un homenaje a la esposa de Gallardo. La mansión es uno de los mejores ejemplos del estilo afrancesado de la época, con amplios salones, arcos elegantes y materiales traídos de Europa para emular las villas señoriales del viejo continente. Además, fue construida en un punto privilegiado: justo donde el río Lerma desemboca en el Lago de Chapala.


Cómo era la antigua mansión que conquistó a Porfirio Díaz
La hacienda destaca por su torre hexagonal de dos niveles y un mirador rodeado por una barandilla que ofrecía vistas panorámicas en todas las direcciones. Algunas versiones aseguran que la casa tenía 365 aberturas entre puertas y ventanas, una por cada día del año, aunque nunca se confirmó. Lo que sí es seguro es que debió ser una residencia enorme y luminosa. Se dice que durante su mandato, Porfirio Díaz solía pasar temporadas de descanso ahí junto a su esposa, fascinados por la arquitectura francesa, la cercanía con el lago y la hospitalidad de la familia Cuesta Gallardo. Muy cerca de la mansión también se encuentra una enorme bodega construida como fortaleza para proteger los productos de la hacienda y servir de refugio en caso de ataque; incluso hoy todavía conserva maquinaria agrícola antigua en el exterior.


Qué pasó con la Hacienda Bella Cristina y cómo visitarla
Tras la Revolución Mexicana y el reparto agrario, la familia abandonó la propiedad. Se sabe que estuvo habitada hasta aproximadamente 1958, cuando comenzó un largo proceso de abandono. Actualmente, la hacienda se encuentra en estado de abandono avanzado: varios techos colapsaron y algunos muros tuvieron que ser apuntalados para evitar derrumbes. La humedad del río y la vegetación han reclamado buena parte de la estructura, por lo que está prohibido entrar al interior debido al riesgo de colapso. Aun así, el exterior sigue atrayendo a fotógrafos, historiadores y curiosos. Además, quienes administran el espacio organizan sesiones de fotografía, eventos en el jardín e incluso desayunos algunos fines de semana. Puedes consultar reservaciones y actividades en el sitio oficial de la hacienda, y aunque está casi en ruinas, recorrer sus alrededores sigue siendo una forma de asomarse a otra época.
Te puede interesar: La gente no sabe que hay una hacienda histórica con alberca, entre viñedos y jacarandas muy cerca de la CDMX



¡Viaja, disfruta y comparte!
