Esta ciudad junto al mar es chiquita, pero puedes nadar en agua transparente y comer mariscos todo el día

Los Cabos es uno de los destinos más famosos de México a nivel internacional. Muchos extranjeros —y nacionales— sueñan con visitar la punta de la península de Baja California, con sus hoteles de ultra lujo, sus yates y sus experiencias sibaritas. Sin embargo, hay un destino más discreto y relajado, pero igual de mágico. Las vacaciones en La Paz pueden tenerlo todo: hospedajes tranquilos, playas prístinas, una gama amplísima de experiencias gastronómicas, contacto con la naturaleza y un acercamiento honesto y auténtico con el destino y su gente.

playa de agua clara y poco oleaje
Foto: Cortesía
toma aérea de la catedral de la paz baja california sur
Foto: Cortesía

Hoteles pequeños con vistas al mar

A diferencia de los grandes resorts de ultra lujo en Los Cabos, La Paz ofrece hospedajes más pequeños pero igual de cómodos para pasar las vacaciones. El Hotel Indigo La Paz Puerta Cortés es una buena opción para quienes buscan consentirse: spa, campo de golf, alberca al aire libre y club de playa. Es ideal para familias —además, es pet friendly— pero también tiene para una escapada romántica. Se encuentra en el corazón de la Marina CostaBaja, donde encontrarás restaurantes, cafeterías y touroperadores que te llevan a explorar el Mar de Cortés. Por su parte, el Hotel Catedral se encuentra en el corazón de la ciudad, con un rooftop con vistas a las torres de la catedral, y a solo unos pasos del malecón.

alberca del Hotel Indigo La Paz
Hotel Indigo La Paz. Foto: IHG Hotels and Resorts

Desde puestos de mariscos hasta alta cocina de autor

Otro de los motivos por los que sueño con ir de vacaciones a La Paz es la oferta gastronómica. Y es que aunque la Guía Michelin llegó a Los Cabos hace dos años, en La Paz la escena culinaria no se queda atrás. Vale la pena mencionar que hay varios negocios que apuestan por las pescas sustentables, desde puestos callejeros como Mariscos El Tigre —con una carreta al frente donde presumen montañas de almejas y ostiones—, hasta restaurantes de alta cocina como Quemadero —del chef Alejandro Villagomez, quien fue sous chef de Pujol—. 

restaurante elegante con manteles blancos bordados
Foto: @quemadero.mx

Como ya mencionamos, el rango culinario de La Paz es variado. Hay joyas escondidas que no pueden faltar en tu itinerario de vacaciones, como las empanadas tradicionales de la señora Lourdes Manríquez Montaño en Café D’ Pasada. Si lo tuyo es el café, en Café Gratitude tienen su propia tostadora y trabajan con fincas de toda la República para ofrecer máxima calidad, pero también un recorrido bastante completo por los cafetales de México. Frente al malecón, Casamarte del chef Héctor Palacios se inspira en el mar para crear platos frescos que honran el producto pero que no desaprovechan la oportunidad de innovar hacer una propuesta creativa. Por otro lado, Biznaga del chef Carlos Zarate presenta una visión contemporánea y desenfadada de la cocina mexicana, haciendo alarde también de las mejores pescas de la zona.

mesa con platos de mariscos y pescados
Casamarte. Foto: Tripadvisor

Lobos marinos y bahías que parecen albercas

Sin duda, la joya de la corona de las vacaciones en La Paz son sus playas. La más famosa es Balandra, pero hay otras que se le parecen en cuanto al oleaje bajo y la belleza natural, como Pichilingue y El Tecolote. Por otro lado, uno de los grandes atractivos del destino es la Isla Espíritu Santo, considerada Patrimonio Mundial de la Humanidad por su belleza escénica y la gran cantidad de flora y fauna endémica. Es perfecta para practicar snorkel y buceo entre arrecifes y embarcaciones hundidas. Sin embargo, no es el único sitio donde puedes admirar de cerca a los animales que habitan la zona. En la Lobera San Rafaelito es posible snorkelear junto a los lobos marinos, a través de touroperadores como Baco Adventures.

Foto: Gabrielmendezj
dos lobos marinos bajo el agua
Foto: Cortesía