Si alguna vez has caminado por las calles de la Condesa entonces sabrás que, como dice su nombre, tiene forma de un hipódromo. Nada de eso es coincidencia, pues esta colonia nació originalmente como un punto de encuentro entre la élite porfiriana que disfrutaba de ir a las carreras de caballos en esa zona los fines de semana. Pero ¿por qué se llama Condesa? Sí, también hay una historia detrás de este título: fue en honor de María Magdalena dávalos de Bracamonte y Orozco, la tercera condesa de Miravalle que durante 1704 compró los terrenos de esa colonia para construir la entonces nombrada Hacienda de la Condesa, localizada en ese entonces no solo en la actual Condesa, sino que abarcaba también el pueblo de Tacubaya –hoy la colonia Tacubaya– y el pueblo Romita –hoy la colonia roma.

Una hacienda que se dividió en las colonias Escandón, Roma, Condesa y Tacubaya
Con el paso de los años, en los terrenos se plantó maíz, maguey, trigo y otros cultivos, además de que tenían ganado y era una tierra muy próspera. Después de que la Condesa falleció, los terrenos se fueron dividiendo entre sus descendientes antes de que se mudaran de vuelta a España. Al hacer esta división se crearon las colonias Escandón, Roma, Tacubaya y Condesa, y poco a poco se fueron construyendo casa por la zona, convirtiéndolas lentamente en fraccionamientos que poco a poco se iban expandiendo. Mientras que se levantaban imponentes casas coloniales, el arquitecto José Luis Cuevas diseñó las calles rectangulares que son típicas de esa zona.

La Condesa durante el Porfiriato
Con la llegada del Porfiriato se creó el Jockey CLub de México, que en aquel entonces tenía su sede en el Lago de Chapultepec. Se trataba de uno de los clubes privados más influyentes de la época, pues únicamente la élite pofiriana formaba parte. Al tener ese anhelo de recrear las costumbres y pasatiempos europeos se creó un hipódromo para que los miembros del club pudieran disfrutar de carreras de caballos, y fue la actual colonia Hipódromo la elegida para construirlo.

De hipódromo a colonia residencial repleta de árboles
Con la Revolución Mexicana, se tomó la decisión de fraccionar la zona y vender los terrenos del hipódromo, en donde abundaban los camellones, glorietas y fuentes. ¿La cereza en el pastel? Dos grandes parques –Parque España y Parque México– para que quienes vivían por ahí pudieran disfrutar de paseos al aire libre en zonas arboladas. Cabe mencionar que el nombre original del Parque España era Parque General San Martín. Todo respetando el trazo original de la antigua pista de carreras del hipódromo.

La llegada de los exiliados españoles en 1939
Después del fin de la Guerra Civil Española, en 1939 comenzaron a llegar una importante cantidad de exiliados republicanos españoles, debido a que el presidente Lázaro Cárdenas abrió las puertas para que miles de ellos llegaran a residir a México. Aquellos que tenían recursos suficientes optaron por vivir en la colonia Condesa porque la zona se caracterizaba por ofrecer una vida más confortable para familias adineradas. En 1974 la comunidad republicana española donó un monumento a Cárdenas en el Parque España, la cual simbolizaba la bienvenida que México le dio a los refugiados. Por ello, en la base es posible leer la leyenda ‘Al general Lázaro Cárdenas del Pueblo Español’. Hoy en día todavía es posible ver el monumento en dicho parque, el cual es una mano abierta abstracta que reconocerás fácilmente en el lugar.

