A una hora de León, en Guanajuato, hay una ciudad conocida como la ‘capital mundial de la fresa’. Se trata de Irapuato, un destino cuya identidad está profundamente ligada a esta fruta roja, rica en vitamina C y antioxidantes. Aquí, las fresas son mucho más que un cultivo: cada año inspiran exposiciones, festivales y rutas turísticas que permiten conocer de cerca su producción y tradición. Ademas, es la principal fuente de economía.


Irapuato, Guanajuato: la ‘capital mundial de la fresa’
La ciudad de Irapuato es considerada la ‘capital mundial de la fresa’ gracias a su larga tradición agrícola y a la importancia de este cultivo en la región. Aquí se producen fresas en aproximadamente 1,000 hectáreas, de las que se obtienen entre 60 y 80 toneladas por hectárea al año. Su éxito se debe, principalmente, a la fertilidad de sus suelos y a las condiciones climáticas favorables que permiten una producción constante. Además, esta tradición tiene alrededor de 170 años de historia y continúa siendo uno de los principales motores económicos de la ciudad.


Exposiciones, festivales y rutas para descubrir la tradición fresera de Irapuato
Aunque la historia de la fresa en Irapuato se remonta a 1852, cuando fue introducida por Nicolás de Tejada, su legado sigue vivo a través de exposiciones, festivales y recorridos turísticos. El evento más importante es la Feria de las Fresas, que se celebra cada año durante marzo y reúne pabellones gastronómicos, exposiciones ganaderas y conciertos. Otra de las experiencias más populares es la Ruta de la Fresa, un recorrido ecoturístico por los campos de cultivo y las fábricas de procesamiento. Durante la visita se realizan degustaciones y es posible adquirir fresas frescas, además de mermeladas y licores.

Los atractivos de Irapuato, la ciudad que huele a fresas
Más allá de su producción de fresas, Irapuato es una ciudad con un importante legado histórico dentro de Guanajuato. Su centro histórico, de origen colonial, alberga templos y edificios de gran valor arquitectónico, como la Catedral de Irapuato, el Templo del Hospitalito y la Plaza de los Fundadores. En sus alrededores se encuentran calles pintorescas y casas coloridas que reflejan la identidad de la ciudad. También destaca el Parque Irekua, considerado el ‘pulmón verde’ de Irapuato, así como el Zoológico de Irapuato, uno de los espacios recreativos más visitados por locales.

