Enclavado en las montañas de Jalisco, en medio de los imponentes paisajes de la Sierra Madre Occidental, existe un pueblito diminuto que hoy en día tiene menos de 200 habitantes, pero que conserva imponentes edificios de piedra y pintorescas casitas con techos de teja. Se trata de Navidad, una localidad chiquitita dentro del municipio de Mascota, a solo 40 minutos del Pueblo Mágico de Mascota. Se trata de uno de esos destinos donde el tiempo se detiene, y a pesar de ser pequeño, pasar el día ahí es un lujo inexplicable.


Un pueblo minero casi abandonado en las montañas
Se dice que el pueblo le debe su nombre a la fecha en la que se fundó. Aunque no hay registros oficiales que especifiquen el año de su fundación —hay quienes aseguran que el poblado existe desde el siglo XVI, mientras que otras fuentes señalan que la comunidad se asentó en la zona hasta 1820—, el nombre sí nos deja una fecha: el 25 de diciembre. Lo que sí es muy probable es que la minería haya tenido algo que ver con la llegada de nuevas familias a este pueblo diminuto en las montañas de Jalisco.


Navidad nunca fue un pueblo demasiado grande. De hecho, se piensa que en su momento de mayor apogeo llegó a tener alrededor de 1500 habitantes. Sin embargo, esta cifra ha descendido considerablemente, pues hoy menos de 200 personas viven ahí. No obstante, sigue manteniendo sus calles limpias y edificios cuidados. Hoy por hoy, la producción de raicilla se ha convertido en una de las principales actividades económicas en el pueblo.

Pueblear y respirar aire fresco: qué hacer en Navidad, Jalisco
Aunque Navidad es un pueblo diminuto con opciones de hospedaje limitadas, si viajas a Mascota vale la pena dedicarle un día del itinerario a conocer este pueblito entre las montañas. Por las mañanas, es común que la localidad amanezca envuelta en neblina. Aunque las temperaturas varían a lo largo del año, las noches suelen ser frías. También se trata de un destino perfecto para caminar por sus calles empedradas que serpentean con una traza irregular y pasear entre casitas blancas con techos de teja roja. No te pierdas la iglesia en el centro del pueblo, un imponente edificio de piedra con dos cúpulas, ubicado frente al kiosco.

Si lo tuyo es el ecoturismo, Navidad es un buen lugar para practicar senderismo o ciclismo de montaña. Hay caminos que conectan este pueblo con Mascota, atravesando aproximadamente 19 kilómetros de bosque. Además, Navidad es parte del circuito rural de Mascota. Se trata de una ruta por las comunidades locales para convivir con sus habitantes y descubrir el encanto, las tradiciones y la identidad de cada localidad. Si bien la puedes hacer por tu cuenta, lo más recomendable es hacerlo con guía, pues muchas veces te llevan a comer a las casas de las personas y preparan actividades únicas para los visitantes.

