La CDMX es tan grande que todavía es posible encontrar pueblos dentro de ella. Lugares que, a pesar de formar parte de la ciudad, conservan un paisaje rural al pie de las montañas, con tierras de cultivo, nopaleras y hortalizas, calles tranquilas y una arquitectura histórica. San Pedro Atocpan es uno de ellos. Donde además existe una especialidad muy particular: la elaboración artesanal del mole. Cerca del 90% de sus habitantes se dedica a producirlo, venderlo y distribuirlo, convirtiendo a este rincón de la CDMX en la llamada Capital del Mole. Aquí se elaboran toneladas de este platillo tradicional que abastecen buena parte de la ciudad, así que es muy probable que ya lo hayas probado sin saber de dónde venía.


El mole de San Pedro Atocpan que llega a toda la CDMX
Y es que San Pedro Atocpan lleva décadas haciendo mole. Es uno de los pueblos originarios de Milpa Alta, al sur de la capital, y durante años ha abastecido de este platillo a mercados y hogares de la CDMX. Su receta insignia es el mole almendrado, elaborado con más de 20 ingredientes entre chiles, semillas, especias, chocolate y almendra, que le dan ese característico equilibrio entre notas dulces y picantes. Cientos de productores locales lo ofrecen fresco, en pasta o en polvo empacado al vacío, listo para llevar a casa. Y la tradición es tal que cada octubre celebran la Feria Nacional del Mole. Un encuentro que reúne a productores, restaurantes e invitados para disfrutar distintas variedades y preparaciones de este platillo.



Dónde comprar y probar el famoso mole de San Pedro Atocpan
Si visitas San Pedro Atocpan para comprar mole, encontrarlo es muy sencillo: prácticamente en cada calle del centro hay molinos, tiendas de abarrotes y expendios especializados. La avenida Hidalgo y la Plaza Central concentran buena parte de ellos, con decenas de negocios familiares donde las bateas y costales de mole se exhiben en sus distintas presentaciones. Aunque el almendrado es la especialidad del pueblo, también encontrarás mole verde de pipián, mole apiñonado, mole con nuez y mole poblano picoso. Y si prefieres probarlo antes de llevarlo a casa, hay restaurantes tradicionales como Mole Don Pancho, uno de los más conocidos de la zona, que cuenta con restaurante y expendio. En los restaurantes suelen servirlo con guajolote, pollo, enmoladas o tamales, siempre acompañado de su respectivo arrocito y tortillas calientes.



Un ex convento, una placita y un bosque: qué más hacer en San Pedro Atocpan
Pero además de probar su gastronomía, San Pedro Atocpan y sus alrededores ofrecen una linda escapada cultural y de naturaleza. Empezando por su Plaza Principal de San Martín, la típica placita de pueblo con jardines y un quiosco central, ideal para caminar tranquilamente, y continuar hacia la Parroquia y Ex Convento de San Pedro Apóstol, una construcción franciscana del siglo XVII declarada monumento histórico. En una zona elevada también se encuentra el Santuario del Señor de las Misericordias, al que se llega por una escalinata y desde donde se obtiene una vista panorámica de las montañas de Milpa Alta. Y si quieres adentrarte en la naturaleza, está el Parque Ecoturístico El Ocotal, rodeado de pinos y ocotes, donde puedes caminar por el bosque, dar un paseo a caballo o hacer un día de campo después de comer un buen mole. Todo esto, sin salir de la CDMX.



