No sé si te pasa, pero algo tienen los domingos que el antojo de mariscos se vuelve casi inevitable. Será por su frescura, que los asociamos con las vacaciones, el calor y el descanso, o porque son un gran remedio para curar la cruda del día anterior. Sea cual sea la razón, Casamarena puso atención a ese antojo y lo convirtió en el protagonista de su nuevo brunch dominical. Este bonito restaurante de Polanco propone un festín de sabores costeros donde una gran fuente de mariscos llega al centro de la mesa para compartir. Hace unos días fuimos a probarlo y lo sentimos como una pequeña escapada a la playa sin salir de la ciudad.


El brunch de mariscos en Casamarena
Desde que cruzas la puerta, todo está pensado para tener la sensación de estar en la costa, desde la arquitectura de inspiración marina hasta los detalles cálidos. El restaurante tiene dos pisos, pero te recomendamos subir a la terraza, donde las copas de los árboles filtran la luz a través de los ventanales y terminan de crear una sensación de estar en un lugar apacible en medio de la ciudad. La propuesta de su nuevo brunch va muy de la mano con la esencia del restaurante, que se define como ‘una casa entre dos mares’ por su manera de reunir sabores del Pacífico y del Golfo de México. Algo que nos gustó especialmente es que el brunch no funciona como un buffet, donde muchas veces la comida puede perder calidad entre tantas opciones. Aquí, en cambio, la experiencia está pensada como un recorrido de tres tiempos para compartir, probar diferentes platos y comer con toda la calma, convirtiendo la mañana en una larga sobremesa.


No es buffet: es un menú de 3 tiempos para repetir las veces que quieras
Una vez en tu mesa, comienza el primer tiempo, en el que puedes elegir entre varias opciones como pan dulce, fruta de temporada, yogur griego con granola, parfait de mango, brioche de aguacate y salmón, pan francés o pancakes con maple y tocino. Cualquiera de estos platos se puede pedir cuantas veces quieras. Después llega el mar. Una vistosa fuente de mariscos al centro de la mesa para compartir que reúne una selección de ostiones naturales, almejas rasuradas, camarones jumbo, mejillones escabechados, el clásico cóctel Acapulco, aguachile estilo Sinaloa y una variedad de ceviches, entre ellos el nayarita, el cítrico —nuestro favorito— y otras opciones veganas como el ceviche de maíz y el de alubias. Para acompañar, también hay tartar de jalapeño y mayonesa de chipotle para dipear los mariscos. La fuente es una selección de todo lo que hay disponible ese día, pero si algún plato te gusta especialmente, puedes pedirlo de nuevo.


Todavía hay más: platillos especiales para el tercer tiempo
Y aunque este segundo tiempo ya es bastante llenador, vale la pena guardar un poquito de espacio porque todavía falta el tercero: una selección de platillos especiales de Casamarena para elegir. Hay huevos con machaca, rancheros o motuleños, omelette de la casa, chilaquiles con rib-eye, enchiladas suizas, pescadillas, caldo de camarón y fideo seco. Nosotras probamos el mac & cheese con salmón y la lasaña de camarón y pulpo, y ambos estuvieron muy sabrosos. Por supuesto, la experiencia también incluye café, jugo verde o de naranja, té, agua natural y mineral.


Cuánto cuesta el brunch de Casamarena
El precio depende de qué quieras tomar. Solo el recorrido de tres tiempos tiene un costo de $890 por persona, mientras que la experiencia Free Flow Cava tiene un precio de $1,350 e incluye copas de vino, cerveza nacional y coctelería. Aunque si quieres llevarlo un paso más allá y acompañar el brunch con champagne, el costo es de $1,990. Esta experiencia está disponible todos los domingos de 9:00 a 14:00 horas, así que hay bastante tiempo para comer con calma, repetir cuantas veces quieras y disfrutar de mariscos frescos sin ninguna prisa. Ya tienes el pretexto para salir de las sábanas y olvidarte del bajón dominical en Casamarena.
Dirección: Campos Elíseos 142, Polanco V Secc, Miguel Hidalgo


