Naciste entre 1965 y 1980: esta es la ciudad con playa de México que más te va a gustar

Si perteneces a esa generación que ya vio demasiadas playas, viviste el boom de Cancún de los 90s y hoy prefieres calidad sobre multitudes, hay un pueblo pesquero en Jalisco hecho exactamente para ti. Se llama Barra de Navidad, está en la Costa Alegre entre Puerto Vallarta y Manzanillo, y es uno de los secretos mejor guardados del Pacífico mexicano. Aquí no vas a encontrar antros con reggaetón a las 10 de la mañana, ni beach clubs con música electrónica. Vas a encontrar un malecón caminable frente a la laguna, mariscos frescos servidos por pescadores locales, resorts de lujo con spa y una comunidad de retirados que llegaron buscando lo mismo que tú.

Playa de arena con sombras de palmeras frente al canal de la Laguna de Navidad en la Costa Alegre, Jalisco
La arena aquí queda casi vacía entre semana, con las palmeras poniendo la sombra. Foto: Grand Isla Navidad Hotel

El pueblo pesquero y la laguna

Barra de Navidad es literalmente una barra de arena. Está enclavada entre la Laguna de Navidad por un lado y el Océano Pacífico por el otro. La configuración geográfica es única en México. Todo el pueblo se recorre a pie sin problema. La calle principal es la Avenida López de Legazpi, corre paralela a la playa y concentra hoteles boutique, restaurantes de mariscos y tiendas de artesanías. En el malecón puedes ver la llegada de los pescadores con la pesca del día. La laguna es zona de manglares con aves, cocodrilos y peces como pargo, róbalo y mojarra. Los atardeceres desde el malecón son famosos entre los residentes. Cero prisa, cero multitudes.

Velero navegando la Laguna de Navidad frente al Grand Isla Navidad Resort rodeado de palmeras de coco
Un velero cruza la laguna en calma, plan típico de una tarde en Barra de Navidad. Foto: Grand Isla Navidad Hotel

Hoteles y resorts para descansar de verdad

El hospedaje va desde hoteles boutique con encanto hasta uno de los resorts más exclusivos del país. El Grand Isla Navidad Resort, del otro lado de la laguna, tiene 41 suites de lujo, campo de golf con vista al Pacífico, spa, dos albercas al aire libre, canchas de tenis y varios restaurantes gourmet. Se llega en lancha desde el malecón principal y podría ser una de las opciones más bonitas del destino, ya que cuenta con acceso al agua privado donde se puede disfrutar de la tranquilidad sin gente y sin multitudes pero sí con excelente servicio, aguas tranquilas sin olas y seguridad.

Albercas y kiosco del Grand Isla Navidad Resort con vista a la Laguna de Navidad y palmeras de la Costa Alegre
Las albercas dan directo a la laguna, ahí donde las lanchas cruzan sin apurar a nadie. Foto: Grand Isla Navidad Hotel

Actividades y buen ambiente para retirados

Las actividades están pensadas para quien prioriza tranquilidad y bienestar. En la Casa de la Vida puedes tomar clases de yoga y tratamientos holísticos. El Spa del Grand Bay ofrece masajes frente a la playa con vista panorámica al Pacífico. Puedes rentar kayak o paddleboard para recorrer la laguna en calma total. Los amantes del golf tienen el campo de 27 hoyos diseñado por Robert Von Hagge. La pesca deportiva es de clase mundial: pargo, dorado, atún y marlín. En la noche, el plan es una cerveza fría en el malecón viendo el atardecer, o un coctel en la terraza del Grand Bay Resort. Sin fiestas excesivas.

masajes en spa
Foto: Cortesía

La gastronomía marina de la Costa Alegre

Los mariscos aquí son parte del paisaje cotidiano. El plato estrella es el pescado zarandeado, servido con tortillas de harina, arroz y ensalada frente al mar. Los cocteles de camarón con salsa de tomate, cebolla, cilantro y aguacate son la merienda favorita del malecón. En la isla La Culebra, a 5 minutos en lancha, el Restaurante Colimilla sirve pescado a la talla, ceviche de sierra y camarones al mojo de ajo con vista panorámica a la laguna. El Barramar Beach Club ofrece cocina fresca frente al mar con música tranquila. Para acompañar, tequila añejo o raicilla de la sierra jalisciense, el otro destilado tradicional del estado. De postre, cocada o plátanos rellenos con crema. Cada bocado sabe a Costa Alegre auténtica.

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