Uno de los reinos animales más interesantes es el reino Fungi. Siempre que creemos que entendemos todas sus ramas y sus miembros, llega uno nuevo a cambiar nuestra perspectiva. Y lo especial de este reino animal es que los hongos no sólo son interesantes, sino que también son deliciosos. Un ejemplo es el huitlacoche, el hongo del maíz, con un color inusual pero con un sabor irresistible que puedes gozar en tacos y quesadillas. Otro de estos hongos extraños que son exquisitos para comer es el Lactarius indigo, u hongo azul. Aquí te dejamos todos los detalles.

Un hongo diferente
El Lactarius indigo es un hongo comestible que crece en casi todo el mundo. Este hongo forma micorrizas —simbiosis entre hongos y raíces de los árboles— con pinos en bosques templados. Esto sucede gracias a que cuando la espora germina y empieza a formar sus primeras hifas —los filamentos algodonosos de los hongos— estas se la pasan buscando las raíces de uno de estos árboles. Cuando las encuentran, no penetran las raíces para robarse sus azúcares, sino que las rodean. Luego, empieza a minar minerales y otros recursos para compartir nutrientes con las raíces del árbol, que no pueden hacer ese proceso ellas mismas.

Este hongo crece prácticamente en todo el mundo, a excepción de Europa, aunque puede ser difícil de encontrar. El Lactarius indigo se da en diferentes tipos de bosques, pero en particular en bosques de coníferas. La mejor época del año para encontrar los hongos azules es durante el otoño, cuando la humedad y temperatura son las ideales para reproducirse. Estos hongos son muy comunes en el centro de México, específicamente en el Estado de México, en Hidalgo, Puebla y Jalisco. En Veracruz y en Puebla a este hongo se le conoce como quexque.

Azul significa comestible
Su extraño color azul viene de un pigmento que se llama azuleno, y se cree que tiene propiedades antibacterianas que le ayudan al desarrollo del hongo. Este pigmento también se encuentra dentro del hongo, pues al cortarlo suelta un látex lechoso color azul. De ahí viene su nombre Lactarius indigo. Este color puede parecer poco apetecible, sobre todo en un hongo, por la popular creencia de que los colores vibrantes son tóxicos. Sin embargo, este hongo es perfectamente comestible. Se han hecho algunas investigaciones que incluso indican que el pigmento azul podría tener propiedades antiinflamatorias.

Cómo y dónde comerlo
Para cocinarlo, sólo es necesario limpiarlo con una brochita y luego con un paño húmedo. La mejor forma de prepararlo es saltearlo con cebolla y agregarlo a quesadillas. Es importante que tengas cuidado de no sobrecocinarlo, ya que podría perder su color azul característico. Para probar este ingrediente tan peculiar, puedes ir al Bosque de los Hongos Azules en Santa María Ahuacatitlán, a 20 minutos del centro de Cuernavaca. Aquí, por tan sólo $160 MXN puedes ir a una ruta de senderismo, explorando todos los hongos de la época. Puedes hospedarte y disfrutar de los platillos creados por los hongos que se encuentran en el bosque, siempre respetando el balance del ecosistema.

¡Come, comparte y disfruta!
