Guía de lugares muy mexicanos para llevar a tus visitas extranjeras (no están en las guías de turistas)

Cuando me preguntan por qué amo vivir en la CDMX, siempre contesto: porque esta ciudad nunca se acaba. Aunque esto no se limita a la gastronomía, comer en esta ciudad es una aventura interminable. Y si bien la escena culinaria es cada vez más cosmopolita, no perdemos de vista esos sitios que se sienten nuestros, y no una trampa para turistas. Estos son algunos lugares mexicanos a los que me gusta llevar a mis amigos extranjeros cuando están de visita en la ciudad. Se salen de lo típico de las guías de turistas, y tienen ese sello muy mexicano que sí les da la sensación de haber vivido una experiencia auténtica.

gente brindando con mezcal
Foto: Diamantina Bar
close up carne con adobo comida mexicana
Foto: @trinidad_ritual_de_sabores

Diamantina – bar de mezcal

Bares de mezcal hay muchos, pero pocos tienen tanto cuidado con los destilados que ofrecen en su barra como Diamantina. Aquí trabajan con algunas marcas grandes, pero casi toda la carta ofrece etiquetas provenientes de pequeños productores que mantienen vivos los procesos artesanales y las historias personales que sostienen el mezcal. Todo el menú de cocteles gira en torno a este destilado, pero sus clientes frecuentes nunca se van sin tomarse una cuba. Detrás del proyecto están Tania y Luis, una pareja con la mitad de las raíces en Oaxaca. Ellos no se dedicaban a los restaurantes, pero su pasión por compartir la cultura, tradición e identidad oaxaqueños desde un lado más auténtico los llevó a abrir Diamantina en la Roma. Si tienes visitas extranjeras en casa, este lugar con mucho espíritu mexicano les va a encantar.

persona con botellas de mezcal artesanal
Mezcales artesanales. Foto: Diamantina Bar
mezcal de día de muertos
Foto: Diamantina Bar

María Trinidad – sabores tradicionales reinterpretados

De los creadores de Trinidad Ritual de Sabores en el Mercado de Coyoacán —que solo no está en esta lista porque sí está en las guías de turistas, con justa razón—, María Trinidad es otro lugar menos conocido pero igual de atinado para llevar a tus invitados extranjeros. Aunque el corazón mexicano es el mismo, la experiencia es muy distinta. En primer lugar, este local en Bucareli es mucho más amplio, por lo que probablemente no tendrán que hacer fila. Además, tienen un sistema de audio Hi Fi que da pie a un ambiente festivo y noches de vinilos. Sin embargo, sí conservan la cocina abierta y el arraigo a los sabores familiares. María Trinidad, la abuela, sigue siendo la fuente de inspiración, aunque ahora el chef Mauricio Poblano reinterpreta las recetas desde una óptica fresca y contemporánea.

Foto: maria_trinidad_bucareli
fachada maría trinidad Bucareli
Foto: trinidad_ritual_de_sabores

Okalité – casa de té mexicana

En un local amplio y luminoso en la Juárez —en un edificio diseñado por el mismísimo Félix Candela—, Okalité es un refugio del ruido y el caos. Este espacio ofrece un lugar para bajar la guardia y disfrutar de una variedad enorme de tés. Pero además de ese sentido hogareño y la hospitalidad, lo que le da a Okalité su esencia mexicana es la cocina. Tienen bocadillos dulces y salados, los cuales destacan los ingredientes de nuestro país. Nuestros favoritos son los postres: la tarta de guayaba con hoja santa o de higo y albahaca, o la galleta de maíz azul. Te recomendamos dejarte guiar por las recomendaciones de Gaby y Ana Gaby —madre e hija al frente del proyecto— para descubrir cómo el té puede potenciar ciertos sabores. También tienen una selección de infusiones inspiradas en la herbolaria mexicana para consentirte después de un día de ‘turistear’.

TARTA DE HIGO Y ALBAHACA
TARTA DE HIGO Y ALBAHACA. FOTO: CORTESÍA
tarta y té con leche
Foto: Cortesía Okalité

Chilango Bravo – botanas mexicanas

Aunque los chilangos encontramos nuestras botanas en la calle, Chilango Bravo puede ser un lugar más amable para presentarle a tus invitados extranjeros las delicias más monchosas de la cocina callejera de la ciudad. Este local en la Condesa te recibe con toda la estética del ‘barrio’: rótulos coloridos, juguetes de luchadores y pósters alusivos a la cultura pop mexicana. El lugar se hizo viral por sus chicharrones preparados y la lucha-chela, pero sigue siendo un sitio de sabores auténticos. Jicaletas, esquites, tacos de chicharrón de La Ramos, micheladas y chamoyadas: sería una descortesía dejar que las visitas regresaran a su país sin haber tenido la experiencia completa de probar estos clásicos llenos de nostalgia.

close up chicharrón preparado
Chicharrón preparado. Foto: chilango_bravo.mx
michelada con un luchador de juguete
Lucha-chela. Foto: chilango_bravo.mx