Polanco es famoso por su oferta gastronómica elevada, con restaurantes de talla mundial donde hay que hacer reservación y cuentas que nos recuerdan que esta es una de las zonas de mayor poder adquisitivo de la ciudad. Sin embargo, es cuestión de saber mirar para encontrar sitios más discretos, pero con grandes propuestas. Una de las aperturas más recientes en la zona nos sorprendió no solo por la forma en la que saben aprovechar el espacio —apenas un pasillo en una calle residencial a unos pasos de Metro Polanco—, sino también porque su concepto inspirado en el sur de Italia nos ofrece una novedad que en México aún no es tan común: la paposcia. Con una atmósfera casual pero acogedora, precios justos e ingredientes de muy buena calidad, Papò es uno de esos rincones que da gusto encontrar y a los que sí dan ganas de volver.


Un pasillo en Polanco que te lleva a Italia
Ubicado en Hipólito Taine 249, Papò abrió hace apenas un par de meses y ya empieza a ser uno de los favoritos de los vecinos y oficinistas de la zona. El espacio es pequeño, pero sabe aprovechar cada rincón. Se trata de una barra abierta que permite a los comensales observar todo el proceso de elaboración de sus alimentos. Al fondo, un gran horno de piedra proveniente de un fabricante italiano con producción en Guadalajara. Detrás de este nuevo restaurante en Polanco hay un equipo italiano comprometido con la autenticidad y la calidad de cada receta e ingrediente. Cabe mencionar que Papò no cuenta con mesas, solo una barra con sillas altas. Sin embargo, es posible pedir para llevar y tienen servicio a domicilio dentro de la zona y a través de aplicaciones.


Paposcias: las delicias callejeras del sur de Italia
Aunque a veces pensamos que ya descubrimos todo lo que la cocina italiana tiene para ofrecer, la realidad es que esta gastronomía es mucho más que pizzas y pastas. Papò es el único lugar en la CDMX donde puedes probar las paposcias, un plato callejero típico del sur de Italia. Se trata de una especie de sándwich elaborado con pan artesanal de masa madre e ingredientes importados del país de la bota. El secreto está en la masa, pues es el resultado de un proceso de larga fermentación de entre 24 y 48 horas. Así es como logran la textura característica, ligera y esponjosa pero con una corteza crujiente y un sabor más profundo. Además, la masa madre y la larga fermentación también favorecen una mejor digestión.


Pizzas y paposcias: qué pedir en Papò
Como ya mencionamos, Papò es el único lugar en la CDMX para probar las paposcias. Sin embargo, en el menú también hay pizzas ideales para compartir. Todo se prepara al momento y frente a tus ojos, con muchos ingredientes importados directo de Italia. Si quieres pedir una paposcia, te recomendamos la Emilia –con prosciutto di Parma, queso stracciatella, jitomate, arúgula y láminas de parmesano—, la Roast Beef –con roast beef, jitomate, lechuga, láminas de parmesano, crema balsámica y mayonesa casera— o la Venezia –de jamón de pierna, queso brie, lechuga, manzana caramelizada y miel—. Entre las pizzas, están la clásica Margherita o la Diavola –con salami picante italiano—, pero también hay creaciones de la casa como la Tartufo Nero –con salsa de trufa, queso stracciatella y trufa negra fresca—.

Sobremesas italianas
Aunque el espacio de Papò es pequeño, eso no significa que no haya oportunidad de prolongar la sobremesa un poco más. Para acompañar las pizzas y paposcias, hay vinos italianos como Primitivo, Sangiovese y Pinot Grigio, así como cerveza italiana Nastro Azzurro. Por supuesto, el café es otra especialidad, ya sea en espresso, cappuccino, caffé freddo o affogato. Si te gustan los postres más dulces, te recomendamos probar el tiramisú. Se sirve en vaso y es perfecto para compartir y terminar esta experiencia italiana como se debe.

