Al norte de Coahuila, casi en la frontera con Nuevo León, hay un pueblo que destaca, sobre todo, por su gastronomía. Candela es famoso por cocinar cabrito en diferentes guisos, ya sea al pastor, al horno o en fritada. Además, ahí se preparan ricos tacos de asada, un platillo popular al norte del país y, por supuesto, menudo, un caldo rojo que lleva granos de maíz y res, muy parecido al pozole que es originario de Guerrero.


Candela, el pueblo de Coahuila donde la comida es parte de su identidad
Candela es un pueblo donde la comida es, y sigue siendo, parte de su identidad. Ahí la comida se prepara de una manera muy tradicional y casera, utilizando los ingredientes de la región. Se consume mucho el cabrito, el cuál se prepara en tres guisos diferentes: cabrito al pastor, fritada de cabrito y cabrito al horno o cabrito en salsa. Cada uno tiene una técnica de preparación diferente, sin embargo, cada una resalta naturalmente el sabor de la proteína.

En el pueblo de Candela, la gente también acostumbra comer tacos de asada, al igual que en Tijuana. La carne se cocina a la parrilla o a las brasas quedando en su punto, muy suave y jugosa. Se sirve en tortillas de harina o maíz hechas a mano y lleva frijoles charros, guacamole y salsas caseras. Por otro lado, el menudo también es un platillo típico que se come principalmente los fines de semana, cuando la gente quiere comer fuera de su casa.

El queso de cabra se vende en muchas casas de Candela
El queso de cabra es uno de los productos más consumidos en el Pueblo Mágico de Candela; se puede encontrar en puestos callejeros, mercados y en las propias casas de sus habitantes. Se elabora en ranchos con técnicas tradicionales, al igual que el queso panela fresco, también muy popular en la región. En cuanto a los dulces típicos, destacan el pan dulce norteño y los dulces de leche o piloncillo.

Los imperdibles del Pueblo Mágico de Candela
El Pueblo Mágico de Candela tiene mucho que ofrecer. En su plaza principal se encuentra el quiosco y la Parroquia de San Carlos Borromeo. Muy cerca están el Museo Federico Berrueto Ramón, la Estación de Ferrocarril y la Casa Carranza, un sitio vinculado a Venustiano Carranza.

En cuanto a sus atractivos naturales, destacan la Cueva de los Murciélagos, las Grutas del Carrizal y la Presa de las Higueras. También hay aguas termales, como las de Ojo Caliente, conocidas por sus propiedades curativas. Visitar este destino vale la pena: además de su belleza y su gastronomía, es un lugar con pocos turistas, lo que permite disfrutarlo con mayor tranquilidad.
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