Pocos hoteles bonitos, con ese aire estilo Tulum-Holístico, permiten que vayas en familia a disfrutar de la experiencia de relajación y espiritualidad. Afortunadamente, a menos de dos horas de la CDMX hay un refugio de descanso que no solo te consiente con sus masajes, meditaciones, yoga y temazcal, sino que te permite disfrutar de unas vacaciones únicas en familia, desde el más pequeño hasta el más grande. Se trata del Santuario en Valle de Bravo, un hotel construido encima de una montaña de cuarzo con las mejores vistas a uno de los lagos favoritos de México.



Con un concepto creado por Michel Domit, El Santuario ofrece todo para que puedas disfrutar de una escapada exprés de fin de semana o unas vacaciones completas durante varios días. Con dos restaurantes, albercas en la habitación, un spa espectacular y una arquitectura única, este sitio es perfecto para cuando quieres sentir que desconectas de verdad sin la necesidad de tomar un avión.


Aunque todo se une en conjunto para ofrecer a los viajeros una experiencia única, lo que destaca en realidad son sus actividades y tratamientos holísticos, que pueden ir desde una tarde de temazcal hasta una mañana de yoga y spa, el cual destaca por sus extraordinarias vistas y amplio menú de tratamientos que promete que saldrás de ahí sin estrés ni preocupaciones.



Por otro lado están sus dos restaurantes: Na-Ha, que te cautivará con su cocina mediterránea y Xian, que destaca por su influencia asiática con la particularidad de que los platillos están creados de acuerdo a la energía de cada tipo de comensal que entra en el lugar. Y hablando de energía, en El Santuario tienen la creencia de que la habitación te elige a ti, y es por ello que el lugar en el que te hospedes cumplirá un propósito durante tu estancia. Ya sea que busques cerrar ciclos o atraer la energía positiva, cada rincón de este lugar está diseñado para transformarte.



Por si fuera poco, sus habitaciones cuentan con alberca privada climatizada para que puedas relajarte antes de dormir o incluso al levantarte. Imagina la delicia de un baño justo antes de bajar a desayunar, es único en su tipo.

El Santuario es para quien desea hacer borrón y cuenta nueva en sus vacaciones, para quien quiere desconectar y no saber nada del mundo que lo rodea durante algunos días o para quien simplemente quiere pasar un rato agradable en familia. Al ir ahí disfrutarás de una escapada diferente a todo lo demás que has vivido.


