Francia es un destino donde el lujo se oculta en los detalles. Pero no se trata solo de las elegantes fachadas de los edificios parisinos, en las boutiques en Champs-Élysées, en el mármol de la Ópera de Garnier y los jardines y candelabros de Versalles. Hablamos también de su faceta más sutil en el campo y en los pueblos pequeños que se extienden alrededor del país. The Peninsula París ofrece experiencias únicas para conectar con el destino desde dentro. Una de ellas es un recorrido curado por la región del champagne junto a Maison Deutz. A través de visitas a los viñedos y las cavas más exclusivas, con catas guiadas y gastronomía Michelin, articulan una propuesta sibarita que materializa el lujo francés a cada paso. Y no se trata solo de la estética, sino de realmente entender y conectar con el espíritu y los procesos detrás de la champaña.


Viñedos, cavas y pueblos para entender la champaña
Más que una experiencia basada en los paisajes, The Peninsula París propone una ruta que se articula alrededor de la champaña. La primera parada es el pueblo de Aÿ, a una hora de la capital. A pesar de ser pequeño y discreto, es un referente en la región por sus viñedos históricos, además de que aquí se encuentra Maison Deutz, una de las casas más respetadas y menos mediáticas de Europa. Muy cerca, Hautvillers constituye otro punto de interés, pues se dice que aquí, entre las colinas cubiertas de vides, nació la champaña. Después, en Épernay puedes pasear por la Avenue de Champagne.

De ahí, el recorrido continúa hacia Montagne de Reims, donde los paisajes combinan bosques y viñedos. Después, en la región de Cote des Blancs, una visita a los pueblos de Avize y Le Mesnil-sur-Oger. La idea es comprender la variedad y riqueza de los suelos de la región, y cómo esto aporta complejidad y dinamismo a un producto cuya Denominación de Origen parece tan reducida. Además, como se trata de una experiencia exclusiva, también es posible tener un trato más cercano con los productores.


Pero, ¿por qué vivir esta experiencia de la mano de The Peninsula París y no de forma independiente? En primer lugar, por la colaboración única con Maison Deutz, la cual abre las puertas a rincones a los que normalmente es difícil acceder, con recorridos por cavas subterráneas, visitas a viñedos para hacer una lectura directa del terreno, y catas guiadas donde se busca interpretar el territorio en cada copa. En segundo lugar, el transporte privado y de ida y vuelta a París, con un cierre espectacular en el hotel.

De la ruta a la mesa: el cierre en un restaurante con dos estrellas Michelin
La experiencia concluye en el restaurante L’Oiseau Blanc, ubicado en el rooftop de The Peninsula París. El lugar cuenta con dos estrellas Michelin, un galardón que reconoce el trabajo del chef David Bizet, quien lidera la cocina bajo una filosofía que apuesta por los vínculos estrechos con los productores, el respeto por la temporalidad y la conexión con el origen. Más que una actividad de cierre, la cena en L’Oiseau Blanc buscadar continuidad y completar el círculo, y así compartir el territorio sobre la mesa para descubrir la región a través de los sentidos, con una consciencia más profunda. El mensaje, pues, es simple: ‘el verdadero lujo no está en lo que se ve, sino en lo que se logra entender’.

¡Viajen, disfruten y compartan!
