Hace aproximadamente dos años, Tulum y el Valle de Guadalupe eran los destinos más trendy para visitar en México. Tulum era el paraíso del Mar Caribe, famoso por sus playas de agua turquesa y arena suave; mientras que el Valle de Guadalupe era popular por sus viñedos. Hoy en día, ambos sitios enfrentan una crisis de turismo impuesta por la inseguridad que se vive en el país, además de los altos costos en hoteles, restaurantes y transporte.


Tulum registra caída del turismo por sus altos costos y el sargazo
Tulum fue uno de los destinos turísticos más visitados de Quintana Roo gracias a su ambiente bohemio, vibra relajada y playas paradisíacas. Sin embargo, a finales del 2025 y en lo que va del 2026, registró una caída del 40% en el turismo derivado a diferentes factores . Tal es el caso de preciosos elevados, aparición de sargazo y privatización de playas. Los hoteles en Tulum aumentaron el costo de su estancia convirtiéndose en impagables. Lo mismo sucedió con restaurantes y transportes, taxis que cobran hasta $800 MXN el trayecto.

Luego está el problema del sargazo, que este año se ha multiplicado más que en años pasados afectando las playas, evitando que se pueda nadar en ellas. También hay un fuerte problema de seguridad e infraestructura, una ineficiencia en los servicios, la movilidad y la afectación de los recursos locales. Además, la privatización de playas en Tulum está reservada para ciertos hoteles y los beach club cobran tarifas elevadas para disfrutar del mar.

El Valle de Guadalupe también enfrenta una baja de visitantes
Por otro lado, Tulum no es el único destino afectado por el turismo, el Valle de Guadalupe, en Ensenada también lo está. Esta región vinícola ha reportado la pérdida de visitantes entre el 40% y el 60% una crisis severa en lo que va de 2026. Las razones principales se deben al aumento de precios de vinos y hospedaje, los alojamientos se volvieron más costosos debido a las experiencias que ofrecen como recorridos a los viñedos y degustaciones de vinos. Además, hay poca oferta hotelera.

Otro aspecto que influye es la saturación que tienen los fines de semana; hay mucho tráfico y filas largas para encontrar hoteles. Sin embargo, uno de los factores más delicados en la región es la falta de agua, la sobreexplotación de sus acuíferos y las sequías severas que reducen la producción del vino y la sustentabilidad de la región. Por supuesto, esto afecta la cosecha de uvas y de paso genera tensión en la demanda de agua para riego.

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