Existen playas para caminar sin tener que luchar para tener una foto sin gente, sin filas para conseguir palapa y sin música a todo volumen a las 10 de la mañana. Esa tercera categoría escasea cada vez más en México, pero todavía existe: se llama Playa Cerritos y está en el extremo norte de Mazatlán, a unos 15 minutos en auto desde la Zona Dorada. Es una franja de arena dorada de más de 3 kilómetros de largo, casi virgen, con oleaje moderado, atardeceres brutales, algunas palapas de mariscos rústicas y prácticamente cero turismo masificado. La combinación perfecta para caminar sin interrupciones, respirar aire salado, comer pescado zarandeado recién salido del fuego y desconectar del ritmo veloz que se lleva hoy en la mayoría de los destinos playeros de este país.

La playa ideal para caminar
Lo primero que llama la atención al llegar es el silencio: solo se escuchan las olas, algunos pescadores lanzando anzuelos y quizá un puñado de familias locales cerca. Se puede caminar tranquilamente durante 45 minutos ida y 45 minutos de regreso sin encontrarse con multitudes ni obstáculos, algo prácticamente imposible en playas como las de Riviera Maya o Puerto Vallarta durante temporada alta. La arena mezcla granos con conchas de mar, y con suerte se encuentran pecesitos en el agua. Playa Cerritos se conecta hacia el norte con Playa Bruhas.

El pescado zarandeado y los mariscos de la zona
Aunque Playa Cerritos no está atiborrada de restaurantes como el Malecón o la Zona Dorada, sí hay opciones honestas para comer bien frente al mar. El plato estrella es el pescado zarandeado, un clásico mazatleco que consiste en un pescado entero abierto en mariposa, marinado con especias y adobo de chiles, y cocinado a la parrilla sobre brasas de leña con sabor ahumado, servido con tortillas de harina, arroz y salsas. También abundan los aguachiles de camarón con chile serrano y limón, los tacos de pescado y camarón, las tostadas de ceviche, los callos de hacha frescos y los ostiones al momento. Restaurantes como Mr. Leonso al norte de la playa son de los favoritos locales para almorzar con tequila y vista al Pacífico, y Oyster Bar ofrece experiencias más gastronómicas con ostras, moluscos y micheladas.


Los atardeceres y qué hacer alrededor
Los atardeceres desde Playa Cerritos son de los más espectaculares del Pacífico mexicano, con el sol hundiéndose directamente sobre el horizonte del mar, tiñendo el cielo de naranja, rosa y morado por unos 30 minutos que se disfrutan mejor con una cerveza fría en la mano y los pies en la arena. En los alrededores hay algunas opciones para complementar el día: el Mazagua Aquatic Park, un parque acuático familiar a pocos minutos, la Marina Mazatlán con paseo comercial y campo de golf, y a media hora en auto llegas al Malecón de Mazatlán para conocer el centro histórico, el Teatro Ángela Peralta y las plazuelas coloniales de la ciudad vieja. También hay excursiones en lancha a la Isla de Venados y a la Isla de la Piedra para quienes quieren extender la aventura a alta mar.

Dónde hospedarse
Para llegar desde la CDMX lo más práctico es tomar un vuelo directo al Aeropuerto Internacional General Rafael Buelna en un trayecto de 1 hora con 30 minutos, operado por Aeroméxico, Volaris y VivaAerobus con salidas frecuentes durante todo el día. Del aeropuerto a Playa Cerritos son otros 35 minutos en taxi, transfer o auto rentado. Para hospedarte cerca de la playa las opciones van desde el resort Riu Emerald Bay en el extremo norte de la playa con formato todo incluido, hasta hospedajes boutique más íntimos como Emerald Bay Estates, casas de renta vacacional con acceso privado a la arena, o Airbnbs y condominios familiares. Si prefieres alojarte en la Zona Dorada por más ambiente y luego venir a Cerritos como escapada de día también es totalmente viable: hoteles como El Cid Marina o Grand Fiesta Americana Ocean Front están a solo 15 minutos.

