El Centro Histórico de la CDMX es uno de los lugares con más tesoros ocultos de la ciudad. Desde ventanas arqueológicas para descubrir los templos prehispánicos enterrados debajo de los edificios coloniales, hasta terrazas con vistas por las que los extranjeros literalmente cruzan el mar. Como locales, muchas veces pasamos por alto la verdadera magia de esta zona, como si solo se tratara de un lugar para turistas. Pero hay lugares que son un oasis, alejados del ruido, de las multitudes y del paso del tiempo. Uno de ellos es el rooftop del hotel Círculo Mexicano. Sin necesidad de hacer aspavientos, esta joya oculta tiene una elegancia desenfadada que reinicia la vida. Alberca, comida mexicana, coctelería de autor y vistas directas a las cúpulas de la Catedral Metropolitana. Claro que no quiero que pierda su misterio, pero no hablar de él sería demasiado egoísta.


Las cúpulas de la Catedral desde la alberca de un hotel
Círculo Mexicano es uno de esos hoteles que encarnan el espíritu del destino con orgullo. Muros de piedra, detalles artesanales, una estética cálida pero cargada de personalidad. Como el resto de los hoteles de Grupo Habita, este hotel boutique en el Centro Histórico de la CDMX es el balance perfecto entre lo cotidiano y lo extraordinario, entre la calidez hogareña y la sorpresa ante lo desconocido. Y sí, hasta quienes vivimos en la capital sentimos el efecto en cuanto entramos. Los elevadores al fondo del patio central en la planta baja —rodeado de boutiques mexicanas que merecen una visita— te llevan hasta el cuarto y último piso, donde el rooftop se presenta como la cereza del pastel.


Desde que se abren las puertas del elevador, te reciben de lleno las vistas de la Catedral Metropolitana. Conforme te acercas, se van revelando los fogones, el restaurante Comedor Mexicano y la alberca, con vistas en primera fila a las imponentes de las cúpulas centenarias de la Catedral. La alberca es pequeña y rectangular, un espacio sobrio y elegante rodeado de camastros que descansan sobre el agua. El cuadro perfecto para un fin de semana tranquilo y memorable.


Comedor Mexicano: una visión fresca de una cocina profundamente mexicana
Junto a la alberca, Comedor Mexicano se concibe como un espacio relajado pero sofisticado para pasar la tarde entre buenos tragos, grandes vistas y una cocina tradicional pero reinterpretada desde una óptica moderna. Su propuesta se siente como una continuación gastronómica del resto del rooftop y del hotel Círculo Mexicano. Aquí, la chef Enid Vélez—quien nació en Tamaulipas, pero creció entre Coatzacoalcos y Villahermosa, y se formó en Oaxaca y Tequisquiapan— hace una propuesta fuertemente influenciada por la riqueza del mar y de la milpa. Así pues, el ingrediente local y de temporada es la estrella para hacer un retrato del país, un estado a la vez. Pero a pesar de que su cocina es un viaje, Comedor Mexicano se siente como estar en la mesa de tu casa, con sabores precisos pero familiares, que no requieren del rigor de la etiqueta. El restaurante abre desde las 11:00 a.m., y cierra entre 10:00 y 11:00 p.m. dependiendo del día.

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