Al norte de la ciudad de Colima, Villa de Álvarez solía ser un pueblito que con los años fue absorbida por la zona conurbada de la capital del estado. Sin embargo, conserva su identidad y sus tradiciones, y pasear por su Jardín Principal mientras te comes una paleta helada es parte de las actividades imperdibles cuando visitas la ciudad. Y es que en Paletas de La Villa, llevan casi siete décadas elaborando y vendiendo paletas artesanales. Hoy por hoy, su menú incluye 60 sabores, desde los más clásicos hasta otros que son muy representativos de las tradiciones y los paisajes locales.


Un pueblito absorbido por la ciudad
A pesar de que Villa de Álvarez es parte de la zona conurbada de la ciudad de Colima, no pierde su encanto pintoresco y su ritmo lento. Vale la pena sentarse las bancas cobijadas del sol por las copas de los árboles en el Jardín Principal para absorber el encanto del lugar. Alrededor de la plaza hay casonas antiguas con fachadas de colores, cafés acogedores y el famoso local de Paletas de La Villa, el cual lleva ahí ya casi siete décadas. El punto de referencia más notable es la Parroquia de San Francisco de Asís, cuya arquitectura colonial le da un aire histórico al lugar.

Más hacia el norte, Villa de Álvarez ofrece paisajes naturales preciosos. De hecho, es hogar de varios ríos y balnearios a donde los locales se escapan para refrescarse en temporada de calor. Otro plan muy lindo es hacer un picnic a las orillas de la laguna del Naranjal, desde donde se alcanzan a ver los volcanes que sobrevuelan el valle.

Paletas de La Villa: un ícono de Villa de Álvarez
Ubicadas en el corazón de Villa de Álvarez, Paletas de La Villa se ha convertido en uno de los emblemas del lugar. Esto no solo se debe a su antigüedad, sino también a la manera en la que buscan extender su oferta para ser representativa de los sabores, paisajes y tradiciones de Colima. Como ya mencionamos, su carta alcanza hasta 60 opciones distintas. Entre las más pedidas destaca la paleta de vainilla con ate de membrillo, pero también tienen creaciones inspiradas en bebidas típicas, como la paleta de tejuino y la paleta de tuba. Don Leobardo Dueñas Naranjo fundó la paletería en la década de los 50, quien aprendió a preparar este postre en Jilotlán de los Dolores, Jalisco. Hoy en día, es su hijo José Luis Dueñas Sandoval quien dirige el negocio familiar.


La Petatera: la artesanía más grande del mundo
Si visitas Villa de Álvarez para las fiestas patronales de San Felipe de Jesús en febrero, podrás admirar La Petatera, una enorme plaza de toros construida con petates, ixtle y madera. La llaman la artesanía más grande del mundo, y a lo largo de 15 días de celebraciones, es sede de eventos musicales, charrería y corridas de toros. Sin embargo, el sitio en sí mismo es un espectáculo. Desde 1857, La Petatera es una de las obras centrales de esta festividad. Hoy en día, levantarla requiere el trabajo de 70 familias que durante seis semanas se dedican a montar troncos y petates para construir este coloso con capacidad para 6,400 personas.

