El camino entre el Popo y el Izta por donde Hernán Cortés llegó para cambiar la historia de México (para bien o para mal)

El 1 de noviembre de 1519, Hernán Cortés partió desde Cholula rumbo a México-Tenochtitlán. Iba acompañado por más de 4000 hombres, con caballos y artillería, decididos no solo a conquistar la capital del Imperio Mexica, sino a hacerlo con magnanimidad. Eligieron entonces una ruta que, si bien no tomaría solo unos días en llevarlos a su destino, tendría un enorme simbolismo. Así, se abrieron camino entre en dos de los volcanes más imponentes y relevantes que rodean el Valle de México: el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Hoy en día, este sitio de vistas imponentes y climas desafiantes es una de las rutas de senderismo más lindas a las afueras de la CDMX, y conserva el nombre del conquistador: el Paso de Cortés.

cascada en el bosque
La ruta por el Paso de Cortés te lleva a través de paisajes boscosos. Foto: Wikiloc

La ruta por la que se despidió Quetzalcóatl

El corredor entre el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl no solo era una ruta de paisajes boscosos en el sureste de la cuenca del Valle de México. Aunque la decisión se basó en una estrategia militar, esta no tenía tanto que ver con la practicidad del trayecto, sino con el enorme simbolismo de la ruta. Y es que los mexicas no solo veneraban al Popocatépetl y al Iztaccíhuatl, sino que además existía la leyenda de que por ese mismo paso había huido el dios Quetzalcóatl —quien además había prometido volver—. Así pues, hay quien dice que, además de las tácticas, las enfermedades y la artillería que poseían los españoles, la sorpresa y la confusión también tuvieron un papel en el curso de la historia. Y es que se decía que el Paso de Cortés también fue el camino por el que desapareció Quetzalcóatl.

volcán popocatépetl expulsando cenizas en un día soleado
Foto: DeHike
Foto: Tripadvisor

Los volcanes nevados que sorprendieron a Cortés

Ubicadas a aproximadamente 5,500 y 5,200 metros sobre el nivel del mar respectivamente, durante muchos siglos las cimas del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl estuvieron cubiertas por glaciares. Aunque esas cumbres nevadas se pueden observar desde lejos, fue una sorpresa para los españoles encontrarse con un clima tan hostil y sublime a la vez. Así lo relatan Bernal Díaz del Castillo y el mismo Cortés, en sus Cartas de relación, donde escribió ‘están dos sierras muy altas y muy maravillosas, porque en fin de agosto tienen tanta nieve que otra cosa de lo alto de ellas sino la nieve…’.

Foto: Esteban Hernandez Lara
Foto: Tripadvisor

Una ruta de senderismo en el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl

Hoy por hoy, la gente sigue recorriendo el Paso de Cortés, pero de manera recreativa. Se trata de una ruta de senderismo de nivel de dificultad moderado, que recorre aproximadamente 16 kilómetros y que suele completarse de ida y vuelta en poco menos de siete horas. Es importante mencionar que el inicio se encuentra a 3600 metros sobre el nivel del mar, y que casi todo el camino es de subida. Aunque no se necesita equipo especial, sí es recomendable llevar botas adecuadas y estar en buena condición física.

grupo de senderistas frente al volcán popocatépetl con fumarola
Foto: DeHike

¡Disfruten y compartan!