Dicen que el Estado de México es feo, pero estos pueblos tradicionales prueban lo contrario

El Estado de México está lleno de prejuicios: que si es feo, que si es peligroso, que si no tiene ley. Se dicen una gran cantidad de rumores con respecto a la zona. Sin embargo, la realidad es que al igual que en todo México, este lugar alberga una importante cantidad de destinos que destacan por su belleza natural, tradición y riqueza arquitectónica. Por ello, es uno de los estados con mayor cantidad de Pueblos Mágicos alrededor de todo el país, con 12 reconocidos por la Secretaría de Turismo. Y aunque existen varios rincones que aún no cuentan con este reconocimiento, sí gozan del cariño de la gente que los conoce y los va a visitar los fines de semana para cambiar la rutina y romper los paradigmas. Aquí te decimos cuáles son algunos de los pueblos más bonitos del Estado de México que prueban que es uno de los estados más hermosos del país.

Kiosco colonial con columnas de cantera rodeado de palmeras en plaza central de Tepotzotlán, Estado de México
Los kioscos coloniales del Estado de México fueron construidos en el siglo XIX como centros de reunión social: hoy siguen siendo el corazón de estos pueblos. Foto: Cortesía

Jiquipilco

A tan solo 2 horas de la CDMX se encuentra este pequeño pueblo todavía desconocido para la mayoría de los turistas. Destaca por su tradición de elaboración de aguamiel y pulque, lo que lo ha llevado a ser anfitrión de un importante Festival del Pulque. Además, el lugar está rodeado de naturaleza, por lo que durante el mes de agosto es posible disfrutar de la Feria del Hongo con una gran variedad de hongos que se utilizan para la elaboración de un importante número de platillos tradicionales de la zona.

Foto: Cortesía
Foto: Cortesía

Valle de Bravo

En definitiva uno de los favoritos de las familias que desean escapar a un lugar rodeado de árboles y naturaleza pero con todas las comodidades de diferentes hoteles de lujo y restaurantes gastronómicos de chefs reconocidos. En Valle de Bravo es posible disfrutar de hermosas vistas a su lago mientras tomas una copa de vino en alguna de sus terrazas. Por la tarde, puedes llevar a cabo caminatas, paseos a caballo, senderismo o incluso aventurarte en el esquí acuático o en actividades extremas como parapente.

Iglesia en Valle de Bravo, Estado de México
Valle de Bravo tiene todas las comodidades pero conserva su esencia de pueblo. Foto: Cortesía
Laguna Valle de Bravo con isla boscosa pequeña y montañas verdes reflejándose en agua tranquila, Estado de México
La laguna de Valle de Bravo es artificial: fue creada en 1947 para abastecer de agua a CDMX y hoy es destino turístico de fin de semana. Foto: Cortesía

Metepec

Se trata del Pueblo Mágico más pequeño de todo el país. Pero no te dejes engañar, la zona se caracteriza por sus construcciones tradicionales con casitas de fachadas típicas y un ambiente festivo por doquier. Entre sus calles podrás apreciar una gran cantidad de talleres familiares donde fabrican artesanías como los árboles de la vida, los cuales están protegidos para evitar que hagan copias. Necesitarás solo un par de horas para recorrerlo, por lo que es ideal para ir de entrada por salida.

El calvario Metepec
Vista aérea hacia el cerro El Calvario de Metepec. Foto: Cortesía
Foto: Cortesía

Jilotepec

Si alguna vez has escuchado del parque de atracciones Bioparque del Estado de México, entonces es tu oportunidad de ir y de paso visitar Jilotepec, el Pueblo Mágico por el que hay que cruzar para llegar. Su arquitectura colonial se aprecia especialmente en el centro histórico, donde podrás disfrutar de una caminata tranquila sin turismo. Sin embargo, su principal atractivo es la naturaleza que lo rodea, con zonas protegidas llenas de árboles y presas que son perfectas si tu plan es dormir en una cabaña rústica sin pretensiones.

Foto: Cortesía
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Villa del Carbón

Se trata de uno de los Pueblos Mágicos más bonitos del Estado de México ya que destaca por sus calles empedradas y sus casitas blancas con teja roja que te hacen sentir en Europa sin ir muy lejos. Durante tu estancia podrás comprar una gran cantidad de artesanías, pasear por la zona a pie y visitar la presa Taxhimay, la cual ofrece paseos en lancha. En el lugar también podrás montar a caballo e incluso buscar unos nuevos zapatos, ya que son fabricantes y ofrecen muy buenos precios.

Fachada de color blanco y detalles en madera en el Estado de México
Arquitectura estilo europeo en Villa del Carbón. Foto: Cortesía
Foto: Cortesía

Tepotzotlán

Si lo tuyo es andar en bici, montar a caballo y comer en un buen restaurante con amigos o familia, entonces este destino es para ti. ¿Lo mejor? Está a unos 30-40 minutos sin tráfico desde la Ciudad de México. Al ir ahí te sorprenderás por los pocos kilómetros que hay que recorrer para sentir que estás en un bello pueblito. Cómprate unos esquites en el centro y pasea por sus calles para luego hacer una excursión hacia los Arcos del Sitio, donde podrás rentar un globo aerostático y disfrutar de las mejores vistas de tu vida.

Foto: Cortesía
Arcos del Sitio Tepotzotlán
Los Arcos del Sitio son una obra del siglo XVIII ubicada en Tepotzotlán, Estado de México. Foto: Cortesía