El listening bar de Polanco donde puedes ‘beberte’ canciones de Bowie, Michael Jakson y Pink Floyd

‘Un lugar donde la música se bebe y los cócteles se escuchan’. Suena a una bonita ocurrencia pero así es como nos describieron a Ro Upstairs. Un bar de vinilos y coctelería de autor en la CDMX donde la música no está de fondo, sino que literalmente es el centro de todo. Inspira los cócteles, la atmósfera y toda la experiencia sensorial del lugar. Fuimos a conocerlo y después de pasar un rato ahí, descubrimos que esa frase del principio tenía todo el sentido del mundo. Algo raro hoy en día: poder escuchar buena música sin tener que gritar para conversar. El lugar además tiene cierto aire de speakeasy al estar escondido en el segundo piso de Tori Tori, sobre Anatole France, en Polanco. Un spot perfecto para quienes disfrutan la noche desde un lugar mucho más relajado, íntimo y sensorial.

Ro Upstairs, bar de vinilos y cócteles de autor en CDMX
Ro Upstairs, un listening bar en la CDMX. Foto: Cortesía
Cócteles de Ro Upstairs
Un bar donde ‘La música se bebe y los cócteles se escuchan’. Foto: @ro.upstairs

Así es Ro Upstairs, el listening bar escondido en Polanco

Ro Upstairs abrió hace apenas seis meses con Jesús ‘Chuii’ Duarte al frente del proyecto, un bartender con más de 15 años de experiencia en la industria de la hospitalidad y el mundo de los destilados. Aunque él mismo se describe como un músico frustrado, también es un apasionado de la barra, así que crear un lugar como este lo hace sentir como pez en el agua. Y la verdad, se nota. Se nota cuando un lugar tiene concepto, intención y muchísimas ganas detrás. Desde que entras a Ro Upstairs el ambiente se siente íntimo: es un espacio pequeño donde caben menos de 50 personas, no hay ventanas y todo está pensado para darle prioridad a la escucha, pero también a la conversación, porque aquí la música no abruma. En una de las paredes hay un enorme mueble con una colección de aproximadamente 1,600 vinilos, cuidadosamente organizados por artista y género. Aunque también puedes llevar tus propios discos y pedir que los pongan. En una esquina, junto a la barra, están las tornamesas de Pato Watso, músico, DJ y curador musical del lugar, encargado de poner joyitas musicales y una que otra extravagancia que seguramente terminarías agregando a tu playlist.

Barra de cócteles en Ro Upstairs y el Dj a un lado
La música es el centro de todo y la inspiración de los cócteles. Foto: Cortesía
Ro Upstairs, Bar de vinilos
En Ro Upstairs el ambiente se siente íntimo. Foto: Cortesía

El menú de Ro Upstairs es una playlist convertida en cócteles

Los artistas en la barra de Ro Upstairs no dedican canciones, componen cócteles. Tienen experiencia en algunos de los mejores bares de la ciudad y por suerte se sumaron al proyecto. Hicieron un menú súper creativo tomando de base cócteles clásicos de los años 70 y 80, pero reinterpretados con su propio twist y utilizando destilados y licores de primer nivel. Lo más divertido es abrir el menú y descubrir que la mayoría de los tragos llevan nombres de canciones o referencias musicales. Aquí elegir un cóctel se siente como escoger qué canción quieres escuchar. Uno de ellos es Aladdin Sour, referencia al sexto álbum de David Bowie, preparado con ginebra Hendrick’s infusionada con coco tostado, Frangelico, jarabe de chai y aquafaba. Además de rico, llega con un detalle visual: un rayo azul con polvo Pop Rocks, el famoso caramelo que explota en la boca. Otro cóctel que roba miradas es Baby Be Mine, inspirado en la canción de Michael Jackson. El cóctel nació a partir de un bartender enamorado de una clienta a la que le dedicó este trago para conquistarla, aunque nunca le hizo caso. Lleva whisky Macallan 12, jerez Tío Pepe, licor de coco, jarabe de frambuesa y agua mineral, pero lo más llamativo es cómo se sirve: sobre una base iluminada que hace que literalmente brille en la mesa.

Menú de bebidas de Ro Upstairs
Menú de bebidas, inspiradas en canciones y artistas. Foto: @ro.upstairs
Cóctel Aladdin Sour en Ro upstairs
Cóctel Aladdin Sour, inspirado en David Bowie. Foto: Aída Q.
listening bar en a CDMX
Cóctel Side B 2.0. Foto: Cortesía

También está Side B 2.0, una reinterpretación del clásico Old Fashioned, preparado con bourbon Maker’s Mark infusionado con cacao tostado y cacahuate, además de jarabe de plátano y salsa de soja. El cóctel tarda 27 horas en elaborarse debido al proceso de clarificación y se acompaña con un Pocky de chocolate que debes morder antes de darle un trago. Y uno de los más especiales es Dark Side of the Moon, obviamente inspirado en Pink Floyd. Un cóctel pensado para tomarse lento, igual que el disco. Es un homenaje a los martinis y lleva ginebra Tanqueray No. TEN, mezcla de vermuts y salmuera de jengibre. Complejo, elegante y de esos tragos que se descubren poco a poco. En el menú hay otras referencias a Madonna, Lenny Kravitz y a The Alan Parsons Project, así que pedir aquí se vuelve todavía más divertido si te dejas guiar por las canciones y la curiosidad de descubrir ‘a qué sabe’ cada una. Y lo mejor es que los bartenders siempre están dispuestos a contarte la historia detrás de cada trago, algo que termina elevando mucho la experiencia.

Cóctel Baby Be Mine, en Ro Upstairs
Cóctel Baby Be Mine, inspirado en Michael Jackson. Foto: Cortesía
Cóctel Dark Side of the Moon en Ro Upstairs
Cóctel Dark Side of the Moon. Foto: Aída Q.

Noches de vinilos, cócteles y comida asiática en Ro Upstairs

Y si llegas con apetito, también hay comida. El menú es pequeño, pero está muy bien pensado. Aprovechando que Ro Upstairs está sobre el restaurante Tori Tori, la propuesta gira hacia una cocina de inspiración asiática diseñada para acompañar la noche sin robarle protagonismo a la barra. Nosotras pedimos el tartar de atún Bluefin y los Katsu Sando Bites y ambos nos parecieron deliciosos, súper recomendables. También hay otras opciones como brochetas de pollo satay, croquetas de wagyu con queso o nuggets de pollo con kétchup tailandés.

Katsu Sando en Ro Upstairs
Katsu Sando Bites. Foto: Aída Q.

Ro Upstairs abre de martes a sábado de 6:00 p.m. a 1:00 a.m., pero el día que vayas sí importa porque cada noche tiene una personalidad distinta. La música funciona casi como otro menú del lugar y nunca sabes exactamente qué ‘especialidad’ te tocará escuchar. Hay martes de industria para quienes quieren saltarse el tráfico después de la oficina, miércoles de jazz y martinis, jueves de take overs y viernes de happy hour de vermut. Con todo esto, Ro Upstairs termina sintiéndose como un lugar bastante atemporal. Aquí puede estar el chavo de 20 tomándose fotos para Instagram, el señor de 50 escuchando Pink Floyd o Guns N’ Roses, la señora de las Lomas reviviendo canciones de los 70 y 80 o alguien descubriendo joyitas indie en vinilo. Y justo ahí está el encanto del lugar: en recordar que escuchar música también puede ser un plan en sí mismo. Uno acompañado de buenos cócteles, buena conversación y una noche que no necesita volumen exagerado para disfrutarse.

Dirección: Anatole France 71B, Polanco, Polanco III Secc
Reservaciones: 55 4915 1750

Colección de vinilos en Ro Upstairs
Una gran colección de vinilos en este listening bar en CDMX. Foto: Cortesía
Ro Upstairs, listening bar en CDMX
Ro Upstairs, listening bar en CDMX. Foto: Aída Q.

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