México tiene la única ciudad marinera con un centro histórico declarado UNESCO, pan de cazón y atardeceres preciosos

En la costa del Golfo de México, entre casonas de colores pastel y murallas centenarias que sobrevivieron a decenas de ataques piratas, está San Francisco de Campeche, la única ciudad marinera de México con centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1999. Fundada en 1540 por Francisco de Montejo el Mozo en la región maya de Ah-Kim-Pech, fue el puerto más importante de la ruta comercial España-La Habana-Campeche-Veracruz durante toda la época colonial. Hoy conserva intactos su muralla hexagonal, sus siete baluartes originales, sus puertas de mar y tierra, y una gastronomía marina que combina raíces mayas con influencias españolas y del Caribe. Es la escapada perfecta para este verano.

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Un centro histórico amurallado en la costa

El centro de Campeche se recorre fácilmente en un día, ya que toda la ciudad antigua cabe dentro de la muralla hexagonal construida entre 1686 y 1704 para defender el puerto de los ataques de piratas. Sus calles siguen un trazo cuadriculado colonial impecable, con casas pintadas en tonos vibrantes de rosa, amarillo, azul y verde que se han mantenido siglo tras siglo. En el lugar es posible admirar construcciones que conservan cañones y museos con piezas de la época pirata, especialmente el Baluarte de San Carlos y el Baluarte de Santiago con su jardín botánico.

Muralla en el centro de campeche
Campeche es de las pocas ciudades amuralladas que se conservan intactas de México. Foto: Cortesía

El pan de cazón y su cocina marina

El platillo emblemático de Campeche es el pan de cazón, una torre de tortillas de maíz rellenas de cazón deshebrado, frijol negro colado y salsa de tomate con chile habanero, servido caliente. Se dice que el mejor está en la villa pesquera de Champotón, a 60 kilómetros del centro, pero también se prepara excelente en restaurantes del centro histórico como Marganzo en el Malecón Miguel Alemán, La María Cocina Peninsular con vista al mar, y El Langostino. Otros platillos imperdibles son los camarones al coco, el pulpo Sir Francis, las manos de cangrejo, el pámpano en escabeche, el chile x’catic relleno de jaiba, el poc chuc, el pibipollo y las empanadas de cazón. Para acompañar, aguas frescas de chaya, pitaya, marañón, horchata y el famoso Té Reca, un té helado tradicional para los días de calor intenso.

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Un malecón precioso y atardeceres únicos

Los atardeceres de Campeche son considerados de las tonalidades más intensas de México y el mejor lugar para verlos es el Malecón Miguel Alemán. Se llena de locales, corredores y familias cada tarde a partir de las 6 de la tarde. El sol se hunde en el horizonte tiñendo el cielo de rosa, naranja y morado mientras la gente camina, come nieve, o se toma una cerveza fría en alguna terraza frente al mar. A lo largo del malecón hay esculturas emblemáticas como la de la Novia del Mar, una figura de bronce que según la leyenda espera el regreso de su amado marinero, el Ángel Maya y el monumento a Justo Sierra Méndez, ilustre campechano fundador de la UNAM. La brisa marina, la luz dorada y la vista abierta al Golfo hacen del malecón el punto obligado para cerrar el día.

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Cómo llegar y dónde hospedarse

Para llegar a este paraíso de playa desde la CDMX lo más práctico es volar directo al Aeropuerto Internacional Alberto Acuña Ongay de Campeche. Un vuelo de aproximadamente 1 hora con 45 minutos operado por Aeroméxico y VivaAerobus con salidas frecuentes desde el AICM. En coche desde la CDMX son alrededor de 14 horas por la autopista del Golfo. Con posibilidad de partir el trayecto durmiendo una noche en Villahermosa. Para hospedarte dentro del centro histórico una gran opción es el Hotel Boutique Casa Don Gustavo en un palacete restaurado del siglo XVIII,

Casitas de colores en el centro historico de campeche
El centro histórico de Campeche es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Foto: Cortesía